El Sumo Pontífice dijo que la evangelización en América estuvo acompañada de "intereses mundanos".
La Paz, 24 de agosto de 2023 (AEP-Digital) .- El papa Francisco afirmó que la catequización en América impuso "modelos preconstituidos", sin respetar a los pueblos indígenas, durante la audiencia general de los miércoles en el Vaticano.
"En América (...) la evangelización tiene una fuente siempre viva: Guadalupe. Es claro que el Evangelio llegó antes de estas apariciones, pero lamentablemente también estuvo acompañado de intereses mundanos", explicó el Pontífice durante su catequesis en la que reflexionó en relación al continente americano.
Al analizar el motivo, "en lugar del camino de la inculturación, muchas veces hubo una prisa por trasplantar e imponer modelos preconstituidos, europeos por ejemplo, sin respeto a los pueblos indígenas", dijo ante los miles de fieles reunidos en la Sala Paulo. VI.
“La Virgen de Guadalupe, en cambio, aparece vestida con ropas de los indígenas, habla su lengua, acoge y ama la cultura del lugar: es madre y bajo su manto cada niño encuentra un lugar”, agregó Francisco, quien reflexionó sobre el "anuncio en lengua materna: San Juan Diego, mensajero" de la virgen mexicana.
De esta manera, “el evangelio se transmite en la lengua materna. Y quiero agradecer a tantas madres y abuelas que esto lo transmiten a sus hijos y nietos: la fe pasa con la vida, por eso las madres y las abuelas son las primeras hablantes. Un gran aplauso para las madres y las abuelas", destacó provocando una ovación de los fieles.
El argentino cita todavía: "el Evangelio se comunica, como muestra María, con sencillez: Nuestra Señora elige siempre a los sencillos, en el Monte Tepeyac, en México, como en Lourdes y Fátima: hablando con ellos, habla con cada uno, en un lenguaje para cada uno, en un lenguaje apto para todos, comprensible, como el de Jesús".
Luego, citando el proceso histórico de San Juan Diego y "los malentendidos, dificultades e imprevistos" que incluyeron a las autoridades eclesiásticas, verbalizó: "Esto nos enseña que para anunciar el Evangelio no basta con dar testimonio del bien, sino que a veces también saber sufrir los males, con paciencia y perseverancia, sin miedo a los conflictos".