El Jefe de Estado en el V Congreso de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Región Valles Cruceños.

Presidente afirma que en 2022 se derrotó a la derecha cruceña

El movimiento campesino de los sindicatos de las centrales y subcentrales pusieron un alto a las acciones con intentos desestabilizadores.

El presidente Luis Arce afirmó ayer que gracias al movimiento campesino se derrotó a la derecha cruceña en noviembre de 2022, pero advirtió que este sector sigue en sus intentos de desestabilización, por lo que llamó a mantener la unidad monolítica de las organizaciones sociales.

“Vivimos, hace poquito nomás en Santa Cruz, un intento de desestabilizar al Gobierno nacional en manos de la oligarquía cruceña, en manos de quienes han estado históricamente controlando el departamento”, denunció Arce en el V Congreso de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Región Valles Cruceños.

Aludió de manera puntual al paro que se extendió por 36 días en Santa Cruz, entre octubre y noviembre de 2022, en demanda de que se realice el censo en 2023 y no en 2024.

La medida fue convocada por el Comité Interinstitucional, del que era parte la Gobernación cruceña, administrada por el ahora reo preventivo Fernando Camacho en el penal paceño de Chonchocoro por su participación en la crisis social de 2019, que llevó a la ruptura del orden constitucional.

Luego de que las protestas se tornaron violentas, se reportó el fallecimiento de al menos cuatro personas y la violación sistemática de los derechos humanos, el Comité Interinstitucional decidió aceptar la propuesta presentada por el Gobierno de realizar el censo en 2024.

Una ley nacional refrendó la fecha y, además, garantizó la entrega de los resultados para el mismo año.

Para Arce, fue el movimiento campesino, dirigido por la Federación Departamental, de las provincias, de los sindicatos de las centrales y subcentrales, el que puso “un alto” a estas acciones.

“Gracias a ustedes, hermanos, derrotamos a la derecha cruceña el pasado mes de noviembre”, aseguró el dignatario.

Sostuvo que fue importante “la participación de las organizaciones sociales”, además de “no hacer caso y seguir trabajando”.

Basado en esos hechos, dijo que a la “derecha desestabilizadora” no le gusta que “hayamos ganado (las elecciones de octubre de 2020) y vuelto al gobierno gracias al apoyo popular” del 55,11%.

Por eso, advirtió que “la batalla continúa, (porque) van a seguir los intentos de desestabilización y aquí, especialmente, en el departamento de Santa Cruz”.

En esa línea, destacó el rol de los Valles Cruceños, del “pueblo cruceño que pone la espalda al sol, el que trabaja la tierra, esa es la voluntad que hay que hacer respetar en el departamento de Santa Cruz”.

Pero también convocó a mantener la unidad del pueblo boliviano, que permitió en 2020 recuperar la democracia con el ejercicio del voto.

Insistió, además, en que es tiempo de unidad, de construir, producir y hacer obras con la política nacional de industrialización y la instalación de 130 plantas industriales hasta 2025.

“Discutamos, pero con unidad monolítica”, sostuvo el Jefe de Estado.

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