El cierre de la vía ha convertido a las avenidas Zabaleta y Kantutani en las únicas rutas expeditas, lo que ha incrementado el tráfico de manera insostenible.
A tres semanas del cierre de la Avenida del Poeta, aún no hay presencia de trabajadores ni avances en la ejecución de obras, lo que genera serios problemas de congestionamiento vehicular entre la zona Sur y el centro de La Paz, especialmente en horas pico.
El concejal Javier Escalier cuestionó la falta de previsión en la planificación de estos trabajos, que han colapsado las vías alternas.
“De nada sirve cerrar una vía si no se van a realizar obras de inmediato. Lo lógico sería reparar los daños urgentes y, cuando se tenga el presupuesto garantizado, recién cerrar la avenida para ejecutar los trabajos de fondo”, observó Escalier, según información institucional.
El cierre de la Avenida del Poeta ha convertido a las avenidas Zabaleta y Kantutani en las únicas rutas expeditas, lo que ha incrementado el tráfico de manera insostenible.
“El embotellamiento en estas vías alternas es insoportable. Los conductores deben soportar largas filas, y los tiempos de traslado se han triplicado. La ciudadanía paga las consecuencias de la falta de planificación”, agregó el concejal.
El pasado 7 de marzo, la Alcaldía de La Paz cerró la Avenida del Poeta con el compromiso de intervenirla por al menos cuatro meses para solucionar problemas estructurales y construir dos distribuidores para la nueva avenida La Paz.
El alcalde Arias señaló que la vía presentó fallas desde su entrega en 2012 y explicó que “es una obra mal construida” ya que a pocos meses de su inauguración comenzó a sufrir sifonamientos. Según la autoridad edil, los trabajos buscan mitigar las filtraciones de agua subterránea, cuyo verdadero problema radica a diez metros de profundidad.
La alcaldía recomendó a la población tomar previsiones y estar atenta a las señalizaciones y desvíos que se implementen. Sin embargo, Escalier remarcó que “la falta de coordinación ha agravado el caos vehicular en la ciudad”.
AEP