Wang Liang

Fomentar el espíritu de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica para construir juntos la comunidad de futuro compartido de la humanidad

Después de la Segunda Guerra Mundial, los movimientos de descolonización vinieron vitalizándose a lo largo del mundo.

Bajo este contexto, hace 70 años, los líderes chinos especificaron por primera vez los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica en su totalidad, los cuales constan del respeto mutuo por la soberanía y la integridad territorial, la no agresión mutua, la no interferencia en los asuntos internos de otros países, la igualdad y el beneficio mutuo, y la coexistencia pacífica, los cuales se integraron en las declaraciones conjuntas entre China y India, así como entre China y Myanmar correspondientemente, los cuales fueron apoyados por estos tres países en forma conjunta para definirlos como normas básicas que guiaban las relaciones entre Estados, y coincidieron con la tendencia de los movimientos de la independencia y la emancipación de los pueblos de Asia, África y América Latina, ofreciendo una respuesta inequívoca a una cuestión trascendental en cómo un país trataba su relación con el otro.

Durante los setenta años transcurridos, los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica han ascendido de la sabiduría asiática a las normas básicas de las relaciones internacionales y los principios fundamentales del derecho internacional, siendo muy compatibles y aplicables, han brindado una guía acertada para el establecimiento y el desarrollo de las relaciones entre países con diferentes sistemas sociales, además han formado una gran fuerza de unidad para la cooperación y el crecimiento entre los países en vías de desarrollo, y han aportado una experiencia históricamente exitosa a la reforma y el mejoramiento del orden internacional.

Setenta años después, frente a la relevancia de qué mundo hay que construir y cómo hacerlo, hoy día China contribuye de nuevo a una contestación de tiempo consistente en la construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad, la cual basándose en la interdependencia entre los países, cada día más intensa, hereda y desarrolla el espíritu de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, con el objetivo general de construir un mundo de paz duradera, seguridad universal y prosperidad compartida, de manera abierta, inclusivo, limpio y hermoso, aclarando la dirección del cuidado a la Madre Tierra por la que todos los países debemos unir nuestros esfuerzos.

China y Bolivia han establecido y vienen desarrollando sus relaciones de cooperación amistosa justamente sobre la base de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, puesto que ambas partes compartimos los mismos ideales y valores en objetar la hegemonía y la intimidación, salvaguardar la equidad y la justicia, rechazar la injerencia externa, con el fin de defender la soberanía y la autodeterminación. En ese sentido, China se opone firmemente a cualquier intervención extranjera en los asuntos internos de Bolivia para afectar su seguridad y estabilidad bajo cualquier pretexto, y se compromete a colaborar con Bolivia y otros países del Sur Global para impulsar la construcción de la comunidad de futuro compartido de la humanidad de manera más abierta, inclusiva y activa, en fomento del espíritu de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica desde un nuevo punto de partida histórico, haciendo nuevas y mayores contribuciones a la paz mundial y el desarrollo común.

Tribuna
Imprimir