La intentona de golpe de Estado raya en lo ridículo, no puede ser que en pleno siglo XXI se siga con la lógica de algunos aventureros que tienen el poder de las armas y pretenden atribuirse la representación del pueblo y tomar el Palacio de Gobierno, con tanques y soldados armados, se ve que estos aventureros no aprendieron nada del golpe de Estado de 2019.
Pero ¿por qué estos pocos militares se atrevieron a querer romper el orden constitucional del Estado Plurinacional? La respuesta necesariamente está ligada al boicot que está sufriendo el actual Presidente, se bloquea caminos, con todo pretexto, lo cual genera una paralización del país, tanto en las exportaciones como en el abastecimiento de los mercados.
También debemos destacar cómo desde la Asamblea Legislativa se bloquean leyes económicas y sobre todo se bloquean los créditos internacionales, que son esenciales para realizar proyectos de inversión productiva, los cuales generan fuentes de trabajo, pero también son parte importante de las reservas internacionales, lo cual repercute en la demanda de dólares en nuestro país.
El bloqueo de caminos por parte de los trasportistas hace que los hidrocarburos no lleguen con normalidad a los surtidores, creando zozobra entre la población; así también tenemos los paros médicos y del magisterio, que le achuntan sus paros siempre haciendo puente con los feriados nacionales, para dejar sin atención médica y educativa a la ciudadanía.
A esto se suman los gremiales, que para asombro de los ciudadanos habían sabido transar en dólares, vale decir que le exigen al Gobierno obtener dólares para continuar con el contrabando, no se podría explicar de otra forma por qué exigen dólares americanos, cuando la mayor parte del comercio de los ahorros y de los créditos están en bolivianos y no en dólares.
Todas estas movilizaciones, paros, exigencias, bloqueos y otras manifestaciones parecen estar muy bien articulados. Si la población se pone a analizar, estas se realizan en un determinado tiempo y todas sus exigencias coinciden, todo para debilitar y perjudicar a la economía nacional, y de esta forma generar un proceso de malestar en la sociedad para que existan militares desubicados que pretendan tomar el poder.
Pero estas aventuras golpistas también están articuladas y planificadas por los políticos opositores, que una vez que generaron las condiciones de malestar ciudadano, mediante el bloqueo económico, se presentarán como salvadores de la democracia y del país, todo con el objetivo final de tomar el poder, a través del descontento que pretenden generar en la población.
La población boliviana está consciente de dónde viene el boicot económico y político que sufre el actual gobierno, este fallido golpe de Estado debe ser una mala noticia para aquellos viejos políticos que pretendían acortar la gestión constitucional del actual gobierno.
Sea quien sea el presidente, la ciudadanía respalda y respaldará el proceso democrático que vive el país, porque las condiciones internas y externas no están como para soportar una dictadura militar.