Estados Unidos revoca visas a funcionarios del gobierno brasileño vinculados al programa Más Médicos, similar al programa Barrio Adentro de Venezuela.
Marco Rubio, jefe de la diplomacia estadounidense, cita el supuesto uso de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para eludir las sanciones impuestas a Cuba. Según el comunicado del Departamento de Estado, el gobierno brasileño presuntamente utilizó a la OPS como intermediario para realizar pagos a Cuba, en lugar de transferir fondos directamente a los médicos participantes en el programa. Washington afirma que decenas de profesionales denunciaron explotación y retención de salarios por parte del gobierno cubano.
En este contexto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Estados Unidos también acusa a Brasilia de ignorar los “requisitos constitucionales” internos para facilitar el acuerdo, que fue rescindido durante el gobierno de Jair Bolsonaro y restablecido bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, esta vez sin la presencia de profesionales cubanos. Este es otro capítulo de la escalada diplomática. Lula da Silva ha enfrentado enérgicamente las sanciones y los ataques de Donald Trump, a pesar de la mayor influencia estadounidense. La medida forma parte de una ofensiva estadounidense más amplia contra lo que Rubio y el Departamento de Estado denominan la “exportación de trabajo forzoso” promovida por La Habana. Anteriormente, diplomáticos estadounidenses habían anunciado la revocación de visas a funcionarios de Cuba, países africanos y Granada.
El ministro de Salud brasileño, Alexandre Padilha, afirmó que el programa “salva vidas” y cuenta con una amplia aceptación entre la población brasileña. Según Padilha, Mais Médicos duplicó el número de profesionales que trabajan en los dos últimos años de la actual administración, ampliando la atención a millones de personas que anteriormente carecían de acceso regular a la atención médica.
En opinión de la administración de Donald Trump, desde 2018, una demanda está pendiente en un tribunal federal estadounidense contra la Organización Panamericana de la Salud (OPS, con sede en Washington), interpuesta por cuatro médicos cubanos que trabajaron en Brasil bajo el programa Mais Médicos. “Los médicos no tuvieron más remedio que ir a Brasil; sus documentos fueron confiscados y su movimiento dentro de Brasil fue restringido; fueron obligados a adoctrinar a la población local; sus familiares fueron retenidos como rehenes en Cuba; fueron vigilados 24/7 por agentes de inteligencia cubanos empleados por la OPS; y Cuba y la OPS confiscaron entre el 80% y el 90% del monto pagado por Brasil por sus servicios”, declaró la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba en un comunicado.
Según la ONG, entre 2013 y 2018, Brasil pagó a la OPS $us 2.580 millones por el trabajo de más de 10.000 profesionales cubanos en el marco del programa Mais Médicos. La OPS, la rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para las Américas, envió al menos $us 2.300 millones a La Habana y se quedó con el 5% del total; los médicos recibieron menos del 10% del monto total pagado por Brasil por sus servicios, informó la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba.
En junio, la ONG instó al presidente estadounidense, Donald Trump, a revocar la inmunidad de los miembros de la OPS vinculados a Mais Médicos (Más Médicos). Un fallo judicial de 2022 determinó que la organización podría ser procesada por cargos relacionados con el caso. Sin embargo, la OPS apeló basándose en la Ley de Inmunidad de las Organizaciones Internacionales (IOIA) y una orden ejecutiva de 1960 del entonces presidente Dwight Eisenhower, que le otorga la condición de organización internacional.
Por su parte, la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba señaló que la IOIA establece que el presidente estadounidense puede retirar, modificar o revocar la inmunidad de una organización y que la solicitud de los médicos y sus simpatizantes se refiere únicamente a acciones derivadas o relacionadas con el programa Mais Médicos (Más Médicos). Más que una disputa técnica sobre beneficios de salud, representa un ataque de Trump contra el gobierno de Lula da Silva, con un desenlace cada vez más impredecible y, sin duda, geopolíticamente peligroso.
Por: Tulio Ribeiro/