Chile junto con Perú, Costa Rica y ahora Ecuador suman el desafío hacia Pekín.
La firma de un tratado de libre comercio entre Ecuador y China suma un cuarto miembro al club de países de la región que apuestan por estrechar los lazos comerciales con el gigante asiático. Chile fue pionero en 2006 y, junto con Perú y Costa Rica, logró incrementar sus envíos a Asia.
El 10 de mayo, Ecuador y China firmaron de forma virtual el anhelado tratado de libre comercio (TLC) entre ambas economías.
El acuerdo comercial y arancelario optimizará el ingreso con aranceles reducidos de productos ecuatorianos, tales como bananos, camarones, arándanos, quinoa, atún y sardinas, cacao, petróleo, entre otros, a un mercado de alrededor de 1.400 millones de personas.
Julio Prado, ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca del Ecuador, aseguró que el acuerdo “pone a Ecuador en el mapa”.
“Tenemos un potencial de crecimiento en las exportaciones de cerca de 3.000 millones de dólares. Logramos un acuerdo con quien es nuestro principal socio comercial. El 50% de exportaciones ingresarán con cero aranceles. El resto se desgravan de cinco a 10 años”, comentó Prado en declaraciones recogidas por El Telégrafo.
La firma del TLC posiciona a Ecuador como la cuarta economía latinoamericana en alcanzar un acuerdo de libre mercado con una de las principales economías del mundo.
Hasta ahora, el gigante asiático mantenía tratados de este tipo con Chile, Perú y Costa Rica, tres países de América Latina que comparten una característica en común: su posición geográfico-estratégica a orillas del océano Pacífico.
Los países latinoamericanos exportan principalmente materias primas y productos agroalimentarios, mientras que importan desde China artículos tecnológicos, industriales, mecánicos, eléctricos, ópticos, vehículos y manufacturas de todo tipo. Así, China se consolidó como el proveedor de casi la cuarta parte de las importaciones de Chile y Perú, de acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).