Su empresa tiene cuatro años, e Israel espera que pronto en El Alto se establezcan más centros tecnológicos para ayudar a la sociedad.
Israel Ramos Cuentas es considerado uno de los genios de la tecnología de El Alto por el desarrollo de prótesis y otros prototipos, lo que le ha permitido, en cuatro años, ayudar a alrededor de 200 personas. En entrevista con Ahora El Pueblo asegura que su visión es ayudar a la sociedad.
ste joven alteño vive en la zona Alto Chijini, sector sur de El Alto y es ingeniero mecatrónico. Por sus inventos — entre estos un brazo biónico— ganó un concurso internacional y cosechó otros reconocimientos fuera y dentro del país.
De niño siempre quiso ser un científico e inventor, aunque su madre lo regañaba y no entendía su afición por los aparatos eléctricos.
El sueño que tenía en su infancia lo llevó más adelante y cuando estaba a punto de salir de la universidad a fundar ECCO Bionic, una empresa dedicada a la fabricación de prótesis y otros dispositivos, con los cuales ayudó a alrededor de 200 personas con algún tipo de disca- pacidad física.
Su empresa tiene cuatro años, e Israel espera que pronto en El Alto se establezcan más centros tecnológicos para ayudar a la sociedad. Aunque recomienda que el principal secreto es el esfuerzo y la voluntad, considera que, también, uno debe cuidar su salud, por atravesar una preembolia por trabajar casi 24 horas todos los días.
—Tu empresa ha crecido bastante y ha sido reconocida también. ¿A cuántas personas ha logrado ayudar?
—Son cuatro años ya de la empresa ECCO Bionic y la cantidad de personas que ayudó asciende casi a 200 hasta la fecha. No solamente ayudamos a pacientes adultos que necesitaban prótesis, sino que hemos desarrollado productos para niños con alguna enfermedad, mascotas y otros dispositivos de rehabilitación.
Estos dispositivos de rehabilitación son para pacientes con patologías neurológicas. Es decir, para personas que tienen Atrofia Muscular Espinal (AME).
Son personas que prácticamente no van a poder caminar, como es el caso de niños con esta patología. Ellos no van a poder caminar en toda su vida porque su enfermedad es degenerativa y, por eso, nosotros hemos desarrollado un producto que les permite pararse y movilizarse.
Los otros dispositivos son para pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) como la que padecía Ste- phen Hawking (físico británico).
Estos pacientes no tienen cura y año tras año empeoran y hemos desarrollado un sistema gestual que les permite comunicarse con los gestos, escribir con base en gestos a través de dispositivos inteligentes como un Smart TV. También hemos desarrollado otros dispositivos; por ejemplo, guantes terapéuticos y otros.
Nosotros hacemos prótesis ac- cesibles para personas de escasos recursos, a comparación de otras compañías. Hemos hecho cascos u ortesis craneales para niños que han nacido con el cráneo deformado y nuestras prótesis les han cambiado su vida. Y otros dispositivos para pacientes con poliomielitis.
También hemos hecho donaciones a personas que no tenían recursos para pagar la prótesis.
—Israel, en estos cuatro años tu empresa, en especial tu labor, ha sido reconocida en el país y fuera de las fronteras. ¿Cuál es tu meta, tu visión?
—Bueno, mi visión es ayudar a la sociedad con la tecnología. Se puede seguir ayudando a más personas, no solo acá en Bolivia,
fuera de Bolivia. Hemos entregado prótesis fuera del país; por ejemplo, en Perú. Este año, la limitante fue el viaje, quisiéramos establecernos también en Perú, tal vez sea posible más adelante.
Lo que sí estamos proyectando, ojalá se pueda este año, es exportar prótesis hechas en Bolivia, desde El Alto. Tenemos un dispositivo para pacientes en otros países a costos económicos.
—¿Qué piensa tu familia de todo tu avance en este poco tiempo?
—Bueno, mis padres están orgullosos, pero también preocupados. Es que hubo un tiempo que me dediqué tanto a desarrollar dispositivos que descuidé bastante mi salud.
El año pasado estuve mal de salud, por mucho estrés y cansancio físico, tampoco llegué a alimentarme bien, pero ahora se que debo cambiar mi vida y mi salud es im- portante, porque de nada serviría tanto esfuerzo y voluntad si al final puedo terminar mal o mi proyecto quede ahí, no.
—¿Buscar una solución para pacientes con alguna discapacidad te llevó a este estrés? ¿Cuánto tiempo dedicabas a crear prótesis en tu empresa?
—Sí. Muchos me dicen por qué quieres ayudar a las personas, por qué no te ayudas a ti mismo. Pero es algo que me apasiona, creo que desde que era niño quería crear y ayudar a la sociedad.
Antes trabajaba casi todo el día, dormía solo cuatro horas y volvía a mi taller a seguir estudiando otros dispositivos. También tenía que estudiar y trabajar al mismo tiempo, como la mayoría de los jóvenes lo hace.
Ahora me cuido y gracias a Dios sigo en este camino con la visión de seguir desarrollando tecnología para ayudar a la sociedad. Ya duermo más horas.
Con mi trabajo conocí a otras personas que tienen la misma visión que yo. También tengo a mis hermanos y juntos pues formamos un equipo.
—El 6 de marzo, El Alto cumple 40 años como ciudad. ¿Cuál crees que va a ser el futuro de El Alto? ¿Va a tener más empresas parecidas a ECCO Bionic?
—Bueno, el futuro de El Alto es algo que realmente quisiera ver pronto. He conocido a varios jóvenes talentosos que están siguiendo los mismos pasos en la tecnología, con la intención de querer sacar en alto el nombre de Bolivia como tal.
Son jóvenes que actualmente se están esforzando, están actualizándose, lo cual es muy importante en estos tiempos. Usar nuevas herramientas tecnológicas, a pesar de las limitaciones que tenemos, por decir, hay un incremento en las importaciones de dispositivos, lo que nos ha dificultado el trabajo, pero seguimos.
Entonces, me gustaría realmente ver el tipo de empresas que se van a ir creando en El Alto, porque hay jóvenes que están aprendiendo sobre hacer negocios, y son jóvenes muy talentos que no solamente se están dedicando a desarrollar por desarrollar, sino a ser el mejor desarrollador y a crear empresas de tecnología. Creo que, si es posible, el futuro de El Alto sea el desarrollo de la tecnología, que por ahora es escaso, pero creo que más adelante sí es posible.
Para establecer empresas tecnológicas en El Alto es importante nutriste con otros socios con experiencia para seguir avanzando, yo lo hice, y contar con el apo- yo y la experiencia de otras empresas es fundamental.
El objetivo de los jóvenes es realmente crear.
De decir esto está fabricado en Bolivia con talento boliviano, con talento alteño, por lo menos eso es lo que percibí en algunas charlas que di a jóvenes en las universidades.
—Entonces ¿quieres decir que la visión y la percepción del joven alteño está cambiando?
Totalmente. No solo buscamos desarrollar tecnologías de la salud, sino otro tipo de tecnología y la actitud de no darse por venci- do. No esperamos a salir de la universidad, tener una carrera para ir a buscar trabajo, ni para tener un negocio, sino que empezamos sin miedo, solo con la determinación de empezar algo nuevo que pueda cambiar nuestras vidas y la de los demás, porque realmente el hecho de llevar adelante un negocio sí cambia bastante la vida.
Tu visión se expande y es más amplia y eso ayuda a formar una nueva sociedad y yo creo que El Alto está en ese camino. Hay jóvenes alteños que están soñando con crear autos voladores, creo que lo van a lograr, porque todo es posible. Podemos ser un Silicon Valley (área en la bahía de San Francisco de California, es la sede de muchas compañías emergentes y globales de tecnología) como un político lo decía.
Creo que en estos últimos años ha ido cambiando el chip de muchos alteños, de crecer hemos crecido bastante, pero nuestra meta debe ser mejorar en todo aspecto.
AEP