Las autoridades del hospital Agramont aseguraron ayer que se hizo todo lo posible en la atención para salvar la vida del niño de ocho años.
Uno de los dos menores que se atragantaron con uvas no pudo superar su cuadro médico y perdió la vida. Permanecía desde hace una semana en terapia intensiva debido a la falta de oxígeno en el cerebro.
La información fue proporcionada por el director del hospital Agramont, Gabriel Rada, en contacto con la estatal Bolivia TV, donde mencionó que pese a los esfuerzos médicos el menor de ocho años no pudo superar su cuadro.
“Sí, falleció. Ha sido el domingo. No había nada más que hacer”, sostuvo Rada sobre el caso del menor.
El caso fue reportado la semana pasada, cuando dos niños ingresaron al hospital Agramont, ubicado en la ciudad de El Alto, con síntomas de atragantamiento y asfixia por comer uvas. Ambos menores tuvieron un paro cardiorrespiratorio debido a la obstrucción de su vía respiratoria, posteriormente se informó de problemas en el cerebro por el escaso oxígeno.
“Ha sido una asfixia, una obstrucción de la vía aérea por una uva, la misma que por el tiempo de traslado al hospital por los familiares, que fue muy largo, ha sufrido sin oxígeno el niño, es lo que ha marcado la diferencia”, informó sobre el hecho el doctor del hospital Agramont Martín Lozano en una entrevista a Red UNO.
Los dos menores ingresaron a terapia intensiva, sin embargo uno de ellos fue trasladado el Hospital del Niño de la ciudad de La Paz debido a las condiciones económicas de la familia.
Lozano recomendó a los padres de familia para que supervisen de cerca a los menores al consumir frutas, ya que, si no se ingieren de manera adecuada, pueden ser peligrosas. Es importante que los niños pequeños no jueguen mientras comen por el riesgo a atragantarse.
AEP