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La Alasita en Suiza

La Alasita en Suiza

La festividad se convierte en un recordatorio de que, a pesar de la complejidad de la economía globalizada, las tradiciones culturales siguen desempeñando un papel crucial en la configuración de las aspiraciones y prácticas de la sociedad.

Suiza, 4 de febrero de 2024 (AEP).- Fue el 17 de diciembre de 2023 cuando las puertas del Musée d’ethnographie Neuchâtel (MEN), en Suiza, se abrieron para dar paso a la peculiar exposición Cargo Cults Unlimited, que aborda la complejidad de la economía globalizada, inspirándose en la noción de “cultos de cargo”, concepto que hace referencia a un conjunto de rituales y prácticas religiosas que surgieron en Melanesia durante el siglo XIX, en el contexto de la colonización. Estos cultos fueron observados en comunidades indígenas que, después del contacto con potencias coloniales, intentaron atraer riquezas y bienes materiales, comúnmente transportados por barcos o aviones.

La creencia en estos cultos y la realización de determinadas ceremonias, como la creación de objetos que imitaban los bienes occidentales para atraer la llegada de ‘cargamentos’ de bienes materiales de origen extranjero, dejan en evidencia la conexión que tienen diversas culturas entre la creencia en ciertas ceremonias y rituales para la obtención de bienes materiales; es el caso de la Alasita, fiesta ritual invitada a ser parte de esta exposición, por las características ligadas a la economía global.

LA EXPOSICIÓN

Siguiendo esta línea de “cultos de cargo”, es decir, que estas prácticas ceremoniales reflejan de mejor manera las relaciones contemporáneas con la economía globalizada, la exposición del MEN explora esta idea mediante un puerto simulado con oficinas de cartón, cuestionando los principios organizativos de un sistema económico en dos niveles: la economía material y los modelos discursivos que la rigen. La idea central es que la economía no existe por sí misma, sino a través de representaciones culturales y dispositivos sociotécnicos.

El recorrido de la exposición está concebido en dos niveles. El primero, ubicado en la planta baja, alude a la llamada ‘Economía real’, basada en la producción y circulación de bienes materiales; el otro, ubicado en la planta superior, está dedicado a la ‘Economía financiera’, especialmente a las normas y discursos que controlan la economía actual. Desde un punto de vista museográfico, la ‘Economía real’ está concebida como un puerto de mercancías repleto de contenedores, cada uno dedicado a una temática precisa, constituyendo en sí mismo una exposición como la Alasita; y la ‘Economía financiera’ repleta de despachos y espacios desde los que se controla la economía real.

ACHÈTE-MOI!

Con este título se presenta la exposición de la colección de objetos etnográficos de la Alasita, colección que realicé en la Alasita del año 2023 por encargo del MEN. Museográficamente, el marco de esta pequeña exposición es una cruz andina, pensada en tres partes que hacen referencia a los recorridos rituales que los creyentes realizan en la festividad. El lado izquierdo muestra el ritual de la devolución de miniaturas como billetitos, alimentos, casas y otros que se realiza el 23 de febrero a partir de las siete de la noche. Estos billetitos salen del marco de las fotografías; en el centro, se exhibe la colección, siendo el elemento central el Ekeko y las demás illas que lo rodean, como alcancías, alimentos, amuletos, billetes de distintos cortes y países, casas y documentos personales y de propiedad. Finalmente, el lado derecho de la muestra refleja lo que sucede el 24 de enero al mediodía en La Paz, donde los creyentes realizan rituales con las miniaturas adquiridas, las ch’allas, la bendición en la iglesia y el conteo de dinero para realizar transacciones.

Con ‘Achète-moi!’ (cómprame) se evidencia la promesa de acceder a un mundo de abundancia, tan fundamental para la sociedad de consumo. La festividad de la Alasita muestra la presencia de elementos prehispánicos, católicos y consumistas en una gran celebración de la abundancia, donde los creyentes se ofrecen a sí mismos objetos en miniatura, que no son otra cosa que una mimesis, una copia que atrae el carácter y el poder del original hasta materializarlo o hacerlo real.

Por otro lado, las fotografías que acompañan la muestra evidencian el performance realizado al interior de la iglesia y fuera de ella, donde los creyentes cuentan dinero nacional o extranjero, mostrando una relación entre la esfera económica de mercado y la cosmovisión, donde ambas permiten la materialización y la abundancia.

DIÁLOGO ENTRE CONTENEDORES

En el vibrante escenario, la Alasita entabla un fascinante diálogo, abordando el tema económico desde perspectivas únicas y reveladoras, como en los siguientes ejemplos. ‘Botines’ nos sumerge en el lado oscuro de la biografía de objetos etnográficos, como los botines de guerra. Destaca la placa de cobre del siglo XVI de Benín, conocida como el ‘guerrero portugués’, provocando preguntas urgentes sobre la restitución y justicia poscolonial. A pesar de la ideología del libre comercio, la historia económica se ve marcada por abusos y expolios.

En ‘Pueblo informático’, se desafía la suposición de que la economía de mercado es la mejor manera de distribuir bienes y servicios. Se resalta la exclusión de las poblaciones africanas, consideradas demasiado pobres para el mercado informático global, pero empresarios nigerianos asumen el riesgo y crean Computer Village, el mayor mercado de computadoras de África, utilizando ensamblajes de sobreproducción. A pesar de ser una respuesta racional a los desechos electrónicos, este comercio no resuelve la obsolescencia programada ni garantiza una distribución equitativa de la riqueza, ya que los grandes jugadores globales aprovechan el mercado africano ahora viable.

La antropología económica se revela en la instalación que destaca la obligación de dar en las llamadas economías primitivas. La alcancía se reinventa para inculcar el sentido del ahorro, ilustrando cómo las élites burguesas buscaron moralizar la acumulación y moldear nuevas aspiraciones a lo largo del siglo pasado.

En ‘Conversiones’, se explora la diversidad de objetos utilizados como moneda, desde conchas hasta números virtuales. Las oficinas de cambio invitan a contemplar la ingeniosa inventiva humana, recordando la importancia de las convenciones sociales y las lógicas de conversión. Aunque dominado por símbolos ‘globales’, este espacio destaca que las relaciones geopolíticas de poder influyen en las ventajas económicas y las tasas de conversión. En este diálogo entre contenedores, Alasita nos lleva a reflexionar sobre la complejidad de las interacciones económicas y las historias que subyacen a los objetos cotidianos.

ECONOMÍA FINANCIERA

La sección superior, denominada ‘Sala de control’ revela un discurso y representaciones arraigados en el ideal del libre mercado. Sin embargo, la realidad desmitifica esta utopía neoliberal, demostrando que los mercados están fuertemente influenciados por políticas públicas, restricciones legales, innovaciones tecnológicas, evoluciones culturales y cuestiones sociales.

En la ‘Sala de control del puerto’ la utopía del crecimiento infinito se entrelaza con dispositivos que prevén tendencias y certifican productos. Las imágenes recorren la complejidad logística global, donde las cámaras vigilan cada movimiento, dando forma a una era de control generalizado.

La ‘Sala VIP’ destaca las finanzas como un ámbito aparte, flotando por encima de la llamada economía real. Su peso, valor nominal y complejidad de herramientas revelan un mundo opaco y elitista. A través de cortometrajes, se adentra en la creación de burbujas especulativas, algoritmos de pronóstico, riesgos de la venta en corto e invención de bonos ‘catastróficos’.

En ‘La última marcha’ se cuestiona el dominio de los cargueros como el camino hacia la felicidad y prosperidad para todos. A medida que las crisis económicas persisten y las desigualdades aumentan, el escepticismo crece incluso entre los propios economistas, algunos admitiendo la obsolescencia de sus modelos.

La última sala presenta un vibrante mercado de subastas, simbolizando el debate entre las distintas escuelas de pensamiento económico. Las ideas se transforman en ‘peces frescos’ y se venden al mejor postor, mostrando que la economía y sus desafíos no pueden dejarse únicamente en manos de un selecto grupo de economistas. En este bullicioso mercado, se refleja la importancia de la participación de la sociedad en las decisiones económicas y sociales, desafiando la idea de que la economía debe ser exclusivamente dirigida por expertos.

LA ALASITA Y LA ECONOMÍA GLOBAL

Para finalizar, la inclusión de la festividad de la Alasita emerge como un elemento esencial que enlaza las complejidades de los “cultos de cargo” con la economía globalizada contemporánea. La Alasita, como parte integral de la muestra, destaca la conexión profunda entre las creencias culturales, las prácticas rituales y la búsqueda de bienes materiales.

La muestra Achète-moi! se erige como un testimonio visual de esta festividad, donde objetos en miniatura simbolizan la promesa de acceso a un mundo de abundancia, encapsulando así la esencia de la sociedad de consumo.

Este diálogo, entre lo ritual y lo material, se intensifica al observar la colección de objetos etnográficos de la Alasita, cuidadosamente exhibidos en una cruz andina, ilustrando los recorridos rituales y las ceremonias asociadas con la festividad. La Alasita, en su representación museográfica, destaca la diversidad cultural y simbólica qué la rodea, desde la devolución de miniaturas hasta los rituales realizados en La Paz el 24 de enero.

En última instancia, la Alasita en Cargo Cults Unlimited no solo sirve como un escaparate de la riqueza cultural de Bolivia, sino que también ofrece una perspectiva única sobre la relación entre las creencias ancestrales y las dinámicas económicas actuales. La festividad se convierte en un recordatorio de que, a pesar de la complejidad de la economía globalizada, las tradiciones culturales siguen desempeñando un papel crucial en la configuración de las aspiraciones y prácticas de la sociedad. La inclusión de la Alasita en esta exposición global subraya su relevancia como un fenómeno cultural que trasciende fronteras, enriqueciendo el entendimiento de las complejas interconexiones entre la cultura y la economía a nivel mundial.

* Varinia Oros Rodríguez es antropóloga y gestora cultural.


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