Se subrayó que el Ejecutivo, en coordinación con los productores, hizo profundos esfuerzos para abrir los mercados en el exterior.
El gobierno del presidente Luis Arce reafirma su compromiso con el desarrollo del sector ganadero y la estabilidad económica al garantizar la continuidad de las exportaciones de carne bovina, descartando cualquier suspensión en este comercio estratégico, pese a las demandas planteadas por los trabajadores del rubro.
“El tema de la exportación no tiene que parar, de este producto ni de ningún otro. Es importante que el Gobierno apoye la exportación en todos los productos que sean necesarios. Obviamente, lo primero que aseguraremos es que estos productos abastezcan al pueblo boliviano para pensar luego en exportación”, precisó el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores.
La autoridad explicó que abrir mercados internacionales para la carne bovina requirió de años de negociaciones y trabajo conjunto entre el Estado y los productores. Dijo que ese esfuerzo no puede ser interrumpido de manera arbitraria.
“No estamos de acuerdo con anular la exportación. Este es un tema de Estado, no se logra de la noche a la mañana”, afirmó.
Flores señaló que Bolivia cuenta con suficiente producción ganadera para garantizar el abastecimiento del mercado interno y cubrir los excedentes destinados a la exportación.
Al respecto, el viceministro de Desarrollo Agropecuario, Álvaro Mollinedo, afirmó que los niveles de exportación no influyen en el abastecimiento interno de la carne.
“El 90 por ciento de la carne producida se queda en el país, mientras que solo el 10 por ciento se exporta, principalmente a mercados como China”, detalló el Viceministro de Desarrollo Agropecuario.
En ese contexto, el ministro Flores enfatizó en la importancia de mantener el diálogo con los sectores involucrados.
“Seguiremos negociando con los productores ganaderos para garantizar tanto el abastecimiento interno como la continuidad de las exportaciones”, puntualizó.
Entretanto, las tensiones bajaron debido a que, gracias a un acuerdo con el Gobierno, la Confederación Nacional de Trabajadores en Carne de Bolivia (Contracabol) declaró un cuarto intermedio en el paro indefinido para continuar con las mesas de trabajo.
Ellos propusieron en una primera instancia la suspensión de las exportaciones debido al incremento del precio del kilo gancho en el mercado interno.
La administración de Luis Arce continúa apostando por el fortalecimiento de la economía productiva como pilar de desarrollo.
Al garantizar las exportaciones no solo se protegen los ingresos del sector ganadero, sino también se asegura la entrada de divisas al país, consolidando un modelo económico que prioriza la soberanía alimentaria y la estabilidad de los mercados.
La Paz/AEP