Encuéntranos en:
Búsqueda:

Crecimiento y divisa nacional

Impulsada por la demanda interna que movilizó más del 10% de la economía, Bolivia se mantiene en la senda del crecimiento. El Producto Interno Bruto (PIB) creció en 2,3% en el primer trimestre de este año debido, precisamente, a la demanda interna.

La inflación acumulada de 1,16% a julio de este año y el crecimiento de la economía de 41.193 millones de dólares a más de 44.000 millones de dólares entre 2019 y 2022 describen, con nitidez, que la administración del gobierno socialista de Luis Arce es un ejemplo regional por su alto crecimiento y sus precios controlados.

Entre los sectores estratégicos con indicadores positivos en el país están el transporte y logística de almacenamiento, consumo de electricidad, gas y agua, la construcción y los establecimientos financieros.

La estabilidad y la pujanza se da en un contexto internacional frágil marcado por la guerra en el este de Europa, la caída del crecimiento económico y un escenario de alta inflación en gran parte del mundo.

Y la solidez del sistema boliviano repercute también en la fortaleza de su divisa, que se mantiene fuerte y estable.

A mayo de 2023, el 99,2% de los créditos y el 88,0% de los ahorros se mantienen en la moneda nacional.

En 1997, en el periodo ultra liberal, dominado por partidos de extrema derecha, la moneda local se usaba en solo una pequeña parte de los depósitos que rondaban el 6,6% y los préstamos se situaban en tres puntos menos, 3,4%, dentro del sistema financiero de economía dolarizada.

Bajo la dependencia del dólar estadounidense, la economía boliviana, los ahorros y los ingresos de los ciudadanos eran altamente vulnerables a la devaluación y a los shocks de la economía internacional.

Con el gobierno del progresista Luis Arce, la soberanía monetaria y cambiaria permitió el mantenimiento del poder adquisitivo de los bolivianos y amplió las oportunidades de ahorro, compra, producción, préstamo y venta en el mercado interno.

Hoy, la tasa de variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Bolivia es, a julio, de 2,7% y 1,2% acumulado en lo que va del año, indicadores que ubican al país con los niveles más bajos de inflación del planeta.


Imprimir   Correo electrónico

Ahora El Pueblo logo

Búsqueda