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Armando Aquino Huerta

Capricho desestabilizador de los opositores

En las últimas sesiones de la Cámara de Diputados no se pudo tratar ni aprobar el proyecto de Ley 073 sobre la suspensión de plazos procesales, el proyecto de Ley 075 sobre la cesación de la prórroga de los magistrados, planteados por los opositores al gobierno constitucional y legítimo de Luis Arce Catacora, solo se aprobaron dos —de los siete— proyectos de leyes económicas sobre créditos internacionales, después de actos delictivos de los opositores; incumpliéndose el acuerdo de 2 de febrero del año en curso.

En dichas sesiones, los diputados opositores querían que se modifique el orden del día, denunciando al mismo tiempo que estaban secuestrados por grupos de choque del MAS-IPSP, mientras otros decían que era el pueblo que eligió a los diputados opositores y exigían que se aprueben los proyectos de leyes económicas porque necesitan dichas leyes; en tales sesiones, los opositores actuaron sin argumentos legales de ninguna naturaleza al extremo de que no citaban la ley o leyes que respaldarían lo que pedían —ni siquiera citaron un versículo de la Biblia—; hablaban y vociferaban solo por capricho y velando sus intereses personales y de grupo —como de costumbre—, al extremo de denunciar —gritando— que estaban secuestrados, sin decir qué persona les había secuestrado ni mencionar qué cantidad de dinero pedía el secuestrador para ponerlos en libertad. (Es decir una mentira)

Capricho es la “Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite...” conforme nos enseña la Real Academia Española (RAE); en consecuencia, actuando en bloque los diputados opositores, para no aprobar los proyectos de leyes económicas con créditos internacionales, constituye típico capricho rayano en lo inmoral, porque equivale a anular y matar la inteligencia del diputado y la diputada, ya que viola el derecho a la libertad de pensamiento y voluntad prevista en el Art. 21.5. de la Constitución Política del Estado (CPE), además viola también la dignidad y la libertad de la persona, garantizada en el Art. 22 de la misma Constitución, cuyos derechos también están proclamados en el Art. 19 de la Declaración Universal de DDHH porque se practicaban en la INQUISICIÓN y por los gobiernos dictatoriales de los fascistas.

En las sesiones referidas, los diputados de la oposición la injuriaron, difamaron, acosaron y discriminaron a la presidenta en ejercicio de la Cámara de Diputados, Verónica Challco, quien anunció tomar las acciones legales pertinentes, demostrando además haber leído la Constitución Política del Estado y el Reglamento de la Cámara de Diputados, y en consecuencia conocer sus atribuciones —como pocos conocen—; por si fuera poco, dichos diputados, mediante actos violentos y gritos delictivos tomaron la testera del hemiciclo de dicha Cámara, dando así un golpe a la Asamblea Legislativa del Estado Plurinacional.

El empeño de hacer aprobar los proyectos de leyes económicas con créditos internacionales, expresada por la presidenta en ejercicio de la Cámara de Diputados, demuestra que Verónica Challco está identificada con los intereses del pueblo boliviano, y consiguientemente sabe que a los diputados opositores no les interesa Bolivia, sino sus intereses personales y de grupo; además se puede ver que dicha presidenta sabe también que leyendo los Arts. 158 y 161 de la CPE, la Asamblea Legislativa Plurinacional no tiene atribuciones para suspender plazos procesales ni para cesar y mandar a su casa a los magistrados del Órgano Judicial, y consiguientemente está segura de que los proyectos de Ley 073 sobre la suspensión de plazos procesales y 075 sobre la cesación de la prórroga de los magistrados, planteados por los opositores, constituyen INSTIGACIÓN PÚBLICA A DELINQUIR, tipificado y sancionado en el Art. 130 del Código Penal y si los aprueban cometerían el delito de RESOLUCIONES CONTRARIAS A LA CONSTITUCIÓN Y A LAS LEYES tipificado en el Art. 153 del Código Penal. Por ello no pueden aprobarse.

Ello deja al desnudo el CAPRICHO DESESTABILIZADOR DE LOS OPOSITORES, que se creen salvadores de Bolivia inclusive uniéndose entre desiguales; pero ya presienten que el 90% de las bolivianas y bolivianas no volverán a votar por ellos; porque el pueblo refiriéndose a los caprichosos dice: “Caprichoso como burro chiquito”.

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