Cinismo es la “Desvergüenza en el mentir o en la defensa o práctica de acciones o doctrinas vituperables. Impudencia, obscenidad descarada…”, conforme a la Real Academia Española (RAE).
Esa conducta ajena a la verdad y a la realidad, carente de moral y de ética, que dice mal de cualquier persona por no ser parte de ninguna virtud, está repetida en las campañas de los políticos candidatos de la derecha fascista, para ser elegidos en las elecciones generales del 17 de agosto de 2025.
Ese cinismo resulta probado, porque dichos políticos habiendo participado en el golpe de Estado de 2019 y gobierno de facto de Jeanine Añez, donde se cometieron MASACRES, EJECUCIONES SUMARIAS, VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS, RACISMO, DISCRIMINACIÓN, TERRORISMO, SEDICIONES y otros delitos que quedaron impunes, hablan de DEMOCRACIA en sus campañas políticas gritando ¡hay que recuperar la democracia!, queriendo hacer creer que son demócratas; pero no dicen nada de Tuto, Camacho, Samuel, ni de Carlos D. Mesa, quien gritaba en pleno golpe de Estado de 2019: “¡Estoy llamando a la movilización! y ¡o voy preso, o voy a la presidencia!”. Tales políticos, no les permiten participar en las elecciones con candidatos propios, a los indígenas, originarios y campesinos violando el Art. 209 de la Constitución Política del Estado, porque no les gusta que tengan derechos, pero piden que ellos los elijan. Son tan cínicos, que gritan que la próxima vez que Santa Cruz pare, es porque harán tumbar un gobierno.
El cinismo resulta corroborado, porque en sus campañas siguen gritando ¡hay que reducir el gasto público porque el Estado es mal administrador!, ¡hay que privatizar todo!, ¡hay que pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional!; sin embargo, desde 2023 no aprobaron los créditos internacionales arguyendo falta de requisitos, los cuales eran necesarios para el gobierno central, pero recién están aprobando algunos créditos sin observar ninguna falta de requisitos. Otra prueba de ese cinismo, es que después de causar la crisis de dólares, combustibles, y artículos de la canasta familiar que atraviesa Bolivia; ahora gritan ¡vamos a salvar Bolivia!, mostrándose como salvadores y enviados por Dios. Cinismo en su máxima expresión.
Son tan cínicos, que discriminando injustificadamente al 90% de los bolivianos y las bolivianas, siguen gritando ¡los collas deben irse de Santa Cruz! o ¡la whipala no nos representa!; pero ahora piden a esos collas que voten por ellos en las elecciones del 17 de agosto de 2025, como si nunca los hubieran discriminado, despreciado y odiado. Es más, hablan de unidad de los bolivianos, aunque no cesan de gritar ¡federalismo sí o sí!, ¡haremos desaparecer al Estado Plurinacional de Bolivia!”; demostrando, sin duda alguna, ser enemigos de Bolivia. Ese cinismo es tan evidente, que ahora gritan ¡privatizaremos todas las empresas estatales!, sabiendo que el progreso de Bolivia y la solución a las crisis que atraviesa está en la industrialización emprendida por el gobierno de Luis Arce Catacora.
Además, dichos políticos hablan de corrupción total con mentiras y falacias en sus campañas, para mellar la imagen del gobierno; pero cínicamente no dicen nada de la corrupción durante los gobiernos de los que formaron parte del narcotráfico, del contrabando, ni cómo impedirán la venta dólares americanos en el mercado paralelo. No dicen cómo van a recuperar los millones de dólares que gastan en sus campañas, porque sus sueldos no alcanzarían para ello; solo repiten palabras huecas para manipular al pueblo y estafarlo políticamente.
Ese cinismo salta a la luz, porque hablando de justicia y la aplicación de las leyes, gritan en coro demagógicamente ¡pondremos en libertad a Fernando Camacho, Jeanine Añez y a todos los presos políticos!; sabiendo que están detenidos con el debido proceso por los delitos que cometieron, y es imposible ponerlos en libertad sin violar leyes, solo podría hacerse ello mediante un golpe de Estado, que parece estar en sus planes, por eso dicen que habrá fraude en las elecciones generales y para disimular participan en las elecciones sabiendo que perderán.
Son tan cínicos, que siguen diciendo que no hubo golpe de Estado el 26 de junio de 2024. Llegan al extremo de que, por poco, no hicieran una huelga de hambre para hacer creer que fue un autogolpe; pese a haber visto y oído los hechos de dicho golpe repudiados en el mundo entero por las pruebas irrebatibles. Esa conducta cínica hace ver que tales políticos quieren ser elegidos para gobernar Bolivia, practicando el cinismo a ultranza.
Esa es la calidad de dichos políticos que, desde la fundación de la República hasta el presente, usando tanto la mentira, se han convertido en maestros del cinismo, por eso, han perdido en las elecciones generales de 2005, 2009, 2014, 2019 y 18 de octubre de 2020, y seguramente perderán en las próximas elecciones por el voto castigo, porque no se puede permitir que, manipulando cínicamente, se crean amos de la política y del pueblo y hagan lo que les dé la gana.
Por: Armando Aquino Huerta