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Armando Aquino Huerta

¿Paralelismo en la división política?

La situación política actual, con una oleada de división entre los políticos de la derecha fascista boliviana y el MAS-IPSP, se ha convertido en noticia cotidiana por las publicaciones de los medios de comunicación y las especulaciones hechas por los políticos de ambos lados. Realidad que parece mostrar un PARALELISMO EN LA DIVISIÓN POLÍTICA, pero merece analizarse.

Los políticos de la derecha fascista boliviana siempre han estado divididos por intereses personales y de grupo; pero para engañar al pueblo y saquear a la patria conformaron el “Pacto por la democracia”, “Acuerdo patriótico”, “Pacto por la gobernabilidad y el cambio”, “Compromiso por Bolivia” y “Plan Bolivia” entre el MNR, ADN, el MIR (entre otros) conforme nos recuerda el Dr. Tomás Molina C. en su libro Jotas del Poder.

Los políticos del MAS-IPSP, desde que surgieron a la vida política, nunca han estado divididos, más bien han permanecido unidos monolíticamente; recién —desde hace meses— pareciera que se están dividiendo, porque saben que también dividiéndose pueden vencer a todos los políticos opositores unidos.

La derecha fascista boliviana se encuentra dividida porque algunos dicen luchar por la libertad, la democracia y la justicia; pero otros les responden diciendo somos libres porque paramos y bloqueamos cuando queremos, estamos en democracia, no es necesario luchar por ella, por eso elegimos al actual gobierno en las elecciones de 2020, y la justicia está deteniendo a las personas que cometen delitos sin importar el color político; cuya división muestra que son por intereses personas y de grupo.

Los políticos del MAS-IPSP están por dividirse no por la libertad, la democracia ni la justicia; sino por continuar gobernando con el Proceso de Cambio hasta cumplir los 500 años que dijeron respondiendo a la época del coloniaje y la era republicana, con el apoyo de aymaras, quechuas y tupi guaraníes de ponchos y polleras, porque ellos son primero, después y siempre, por ser dueños del Kollasuyo-Bolivia.

Los derechistas y fascistas bolivianos están divididos también porque unos quieren desestabilizar al Gobierno actual y dar un golpe de Estado, desconociendo la Sentencia Constitucional 0076/2023, para declararse Estado Federal (federalismo) y gobernar dictatorialmente para quedar impunes por todos los delitos que cometieron durante el golpe de Estado de 2019 y gobierno de facto de Jeanine Añez, pero otros no quieren eso; más divididos están porque unos quieren votar a los “collas” de Santa Cruz —excepto a los “camba-collas” minoría desclasada— y otros no; y, no faltan quienes creen la mentira de que Luis Fernando Camacho y otros estarían secuestrados, pero otros no creen esa mentira; es más, unos desconfían del Censo y del padrón electoral, pero otros no; unos no quieren elecciones generales —porque saben que perderían—, pero otros sí; por eso están divididos. Al contrario, los políticos del MAS-IPSP con el 85% de los collas de Santa Cruz y las organizaciones sociales rechazan todo plan desestabilizador, golpe de Estado, y el “federalismo”, y quieren que los que cometieron delitos durante dicho golpe y gobierno de facto sean enviados a las cárceles, además quieren elecciones para vivir en democracia; lo necesario para estar unidos siempre y ganar cualquier elección aun dividiéndose.

Finalmente, la derecha fascista esta dividida porque unos quieren volver a ser República creyendo que el Estado Plurinacional fracasó; pero otros dicen lo contrario. En el MAS-IPSP nadie quiere volver a República, porque en el Estado Plurinacional están reconocidas todas la naciones y pueblos indígena originario campesinos, y las comunidades interculturales y afrobolivianas, conforme prevé el Art. 3 de la Constitución Política del Estado —y podría reconocerse a la “nación camba” si fuera posible—, y porque los habitantes del Kollasuyo jamás traicionarían a su líder Túpac Katari, que dijo: “Volveré y seré millones”.

Consiguientemente, no hay paralelismo en la división que nos ocupa, para darse cuenta de ello no es necesario ser inteligente ni perspicaz, sino realista; ni qué decir si vemos que los “esclavos de África” inspirados en la Rebelión del Kollasuyo se rebelan y no aceptan más opresiones de ningún imperio.


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