El Ministerio de Salud de Gaza anunció ayer que el número de palestinos asesinados por el genocidio israelí en Gaza aumentó a 31.553 y el de heridos, a 73.546.
Subrayó que muchas víctimas permanecen bajo los escombros porque las ambulancias y los equipos de defensa civil no pueden llegar hasta ellas.
Entre las víctimas, la inmensa mayoría son mujeres y niños, según Hamás.
Las cifras solo representan a los mártires registrados oficialmente en el Ministerio, pero puede haber un número significativo de víctimas cuyos cuerpos aún no fueron contabilizados ni llegaron a los hospitales.
A primera hora de la mañana, el Gobierno gazatí ya había informado de la muerte de al menos 36 civiles en bombardeos israelíes contra una vivienda de la familia Al Tabatibi, en el campamento de refugiados.
“Estos son mi madre, mi padre, mi tía y mis hermanos”, detalló a la AFP Mohamad Al Tabatibi mostrando los cuerpos alineados en el hospital Al Aqsa de Deir al Balah. “Bombardearon la casa —ubicada en Nuseirat— mientras estábamos adentro. Mi madre y mi tía preparaban el sohour (la comida antes del amanecer y el comienzo del ayuno)”, relata.
Mohamad y su familia venían del norte escapando de los combates y se instalaron en el campamento de refugiados junto a familiares.
“No sé por qué nos bombardearon”, relata el joven de 19 años en estado de shock y herido en la mano izquierda.