La Academia, a falta de cuatro fechas para la conclusión del torneo en juego, amplió la ventaja en la tabla de posiciones a siete puntos.
Bolívar goleó a The Strongest por 4 a 1 y es prácticamente el nuevo campeón del fútbol profesional boliviano. El duelo de la fecha 26 del torneo Clausura de la División Profesional se disputó ayer en el estadio Hernando Siles.
Con los tres puntos ganados, la Academia, a falta de cuatro fechas para la conclusión del torneo en juego, amplió la ventaja en la tabla de posiciones a siete puntos y está a un paso de su título número 31.
El equipo celeste fue dominador de las acciones en gran parte del encuentro, con buen fútbol, toque con precisión, rápidas transiciones de defensa a ataque, buena generación de juego ofensivo y efectividad en la definición. Por todo lo que expuso en los 90 minutos pudo ganar por una mayor diferencia de goles pero el poste y la falta de puntería de sus delanteros impidió el objetivo.
En tanto, el Tigre mostró un fútbol pobre, con muchas imprecisiones, lento en la reacción y en la marca, no tuvo claridad en hilvanar jugadas ofensivas y en todo el cotejo llegó en dos oportunidades con sensación de gol, en una convirtió la apertura del tanteador de tiro penal. Después pasó a defenderse, sin proponer ni intentar armar jugadas que lastimen al rival.
La ambición de llegar al gol de la Academia se plasmó a los tres minutos con cabezazo de Bruno Sávio, que pasó cerca tras un centro que envió desde la izquierda Patricio Rodríguez, quien fue la figura del equipo celeste, porque en base a buena técnica, habilidad y buena respuesta física generó claras opciones de gol para su equipo.
Cuando estaba cerca de inaugurar el marcador, en una de las pocas acciones ofensivas del Tigre, el defensor Andersson de Jesús le pisó el pie derecho a Bruno Miranda dentro del área y a instancia del VAR el árbitro orureño Javier Revollo sancionó penal. Cobró la falta Michael Ortega y marcó el 1 a 0 para el cuadro atigrado.
Con el envión anímico se esperó que vaya por más, pero curiosa y sorpresivamente se encerró en su defensa y comenzó a cuidar la ventaja muy temprano. Propuesta que no era la más aconsejable, porque el rival con mejor trato de balón buscó el tanto de la igualdad.
A los 17’, Sávio cabeceó una pelota que pegó en el poste y se salvó el arco de Viscarra. Pero la fortuna no duró mucho tiempo, porque Rodríguez en una acción individual se sacó con amagues la marca de Jaime Arrascaita, envió un centro que Antonio Melgar cabeceó y anotó el 1 a 1.
Ante la floja marcación de los laterales, la Academia aprovechó las bandas para generar las más claras oportunidades de gol. A los 42’, Ramiro Vaca cobró un tiro libre a media altura, Sávio se adelantó a sus marcadores y desvió la trayectoria del balón para el 2 a 1.
En el complemento, el juego no varió, Bolívar mantuvo la supremacía en la tenencia del balón y generación de juego ofensivo; el Tigre probó variantes, mejoró un poco, pero no tuvo ideas ni claridad para proponer un fútbol que pueda equilibrar el nivel de juego del rival, que volvió a la carga para ampliar la diferencia y al minuto 53’, con un zapatazo desde fuera del área, Ramiro Vaca marcó el 3 a 1.
Seis minutos más tarde, el dominio se plasmó con el cuarto tanto que convirtió Fabio Gomes después de una buena asistencia del ‘Patito’.
Con la agresiva propuesta futbolística de la Academia y la poca actitud y disposición del Tigre, el triunfo celeste estaba asegurado.
Al minuto 74’, Jeyson Chura, uno de los más voluntariosos, ensayó un disparo de media distancia que el golero Rubén Cordano, de una tarde tranquila, despejó.
Cuando expiraba el compromiso, Alfio Oviedo, a los 92’, erró en la definición solo frente al arco, hasta que el árbitro pitó el final del duelo con una fácil, cómoda y amplia victoria de ¡Bolívar campeón!
“El grupo trabaja para salir campeón desde el primer día”
Para el asistente técnico de Bolívar, Sandro Domínguez, la goleada se dio porque hay un grupo de jugadores que cumplen a cabalidad con todo lo que se trabaja para cada partido.
“Todo el grupo trabajó para salir campeón desde el primer día que iniciamos la tarea. Enfrentamos a un rival muy digno, duro, sabíamos que iba a ser así, porque era un clásico y ganarlo nos pone contentos”, dijo Domínguez.
Destacó que las individualidades son importantes, pero en Bolívar prima el grupo, que tiene una fortaleza. “Tenemos lo más difícil, que es jugar y hacerlo bien. Los chicos que entran lo hacen convencidos porque tiene el apoyo de los grandes”, comentó sobre la respuesta de los más jóvenes con el respaldo de los más experimentados y agregó que “eso es bueno, así se arman los equipos. No voy a dar nombres porque aquí ganó el grupo entero”.
Por su parte, Patricio Rodríguez apreció que la victoria es un gran paso a lo que quiere el equipo: el título. “Pese a que empezamos perdiendo, tuvimos la frialdad para seguir jugando de la misma manera y en base a lo que proponemos en la cancha siempre nos va a acercar a la victoria”, apuntó.
Destacó que la experiencia con el aporte de los jóvenes fue importante para sacar adelante el partido. “Los jugadores más grandes del plantel deben aparecer en estos momentos claves y decisivos y lo digo por todo el equipo. Los chicos que tenemos son extraordinarios como Yomar Rocha y Ervin Vaca, pero no me canso de citar a gente grande que es muy sana como Carlos Lampe, que está lesionado, o Justiniano, que no jugó; pero ellos apoyan mucho a los chicos y les dan mucha confianza”, finalizó.
La Paz/AEP