Bolivia intensifica sus esfuerzos contra los cultivos ilegales de coca. Logró la erradicación de más de 10.000 hectáreas, con un enfoque integral.
Durante 2024, el Gobierno de Bolivia, a través de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), intensificó sus esfuerzos para erradicar los cultivos ilegales de coca, alcanzando una cifra histórica de más de 10.000 hectáreas, de las que el 72% estaba ubicado en la provincia Chapare, en el departamento de Cochabamba.
“De acuerdo con los datos presentados, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en la región del Chapare erradicó un total de 7.246 hectáreas de cultivos de coca, de las cuales se racionalizaron 1.289 (18%) y se erradicaron 5.957 hectáreas (82%)”, detalló el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Mamani en un post en su cuenta de Facebook.
En paralelo, la FTC en los Yungas racionalizó y erradicó 2.755 hectáreas, de las cuales se racionalizaron 203 (7%) y erradicaron 2.552 hectáreas (93%).
En conjunto, a escala nacional, se erradicaron 8.509 hectáreas, que representa el 85% de los cultivos de coca.
PRODUCCIÓN MUNDIAL
Para garantizar el cumplimiento de estos objetivos, el Gobierno de Bolivia destinó un presupuesto de Bs 114 millones del Tesoro General del Estado.
Según explicó Mamani, durante la última década, Bolivia ha logrado una disminución en su participación global en la producción de hoja de coca, pasando del 20% al 8%, a pesar del incremento del 144% en la región Andina durante el mismo periodo.
Para la presente gestión 2025 se tiene previsto liberar completamente de cultivos de coca las dos áreas protegidas restantes: el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) y el Parque Nacional Carrasco.
Forestación
Además de las labores de erradicación, el viceministro Mamani destacó que las áreas intervenidas son objeto de un proceso de reforestación con especies forestales nativas.
“Nuestro compromiso no solo es erradicar los cultivos ilegales, sino también proteger nuestros parques nacionales, que son vitales para el equilibrio climático global. A través de estos esfuerzos de reforestación buscamos garantizar la regeneración de estos ecosistemas y contribuir a la lucha contra el cambio climático, respetando los derechos de la Madre Tierra y asegurando una convivencia armónica con ella”, aseguró Mamani.
Este enfoque integral, que combina la erradicación de cultivos con la reforestación y la protección de las áreas naturales, demuestra el compromiso de Bolivia con la conservación.
El Gobierno de Bolivia ha reforzado su compromiso con una estrategia integral que no solo busca la erradicación de los cultivos ilegales de coca, sino también la implementación de soluciones sostenibles de desarrollo alternativo como la agricultura orgánica, la producción de cacao y el ecoturismo, económicamente rentable.
AEP