“Es esta una medida preventiva, y la vamos a comunicar (a la Iglesia Católica) de que se va a solicitar los antecedentes de cada uno de estos religiosos, sobre todo de extranjeros que llegan al país”, dijo Richter.
La Paz, 20 de mayo de 2023 (AEP).- El vocero presidencial, Jorge Richter, anunció ayer la decisión del Gobierno de solicitar al Vaticano, la sede administrativa de la Iglesia Católica, los antecedentes de todos los sacerdotes que lleguen en misión al país.
“Es esta una medida preventiva, y la vamos a comunicar (a la Iglesia Católica) de que se va a solicitar los antecedentes de cada uno de estos religiosos, sobre todo de extranjeros que llegan al país”, dijo Richter.
Explicó que el país no solamente expresará su indignación por los abusos sexuales que cometieron los curas, sino que se implementará una medida de protección.
A finales de enero, el canciller de Bolivia, Rogelio Mayta, fue recibido en audiencia por el papa Francisco, para conversar sobre temas de la agenda bilateral entre Bolivia y la Santa Sede, así como del contexto mundial, en especial de Latinoamérica; por lo que las relaciones bilaterales son óptimas con la Santa Sede.
En las décadas de 1960, 1970 y 1980 la Iglesia Católica envió a Bolivia y al resto de América Latina a miembros implicados en actos sexuales ilícitos y a uno con condena, datos que fueron comprobados.
La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, informó la semana pasada que el Gobierno estudia un mecanismo similar al “beneplácito” que se aplica en el servicio exterior para aprobar o rechazar el ingreso de sacerdotes de la Iglesia Católica enviados al país.
Con ese mecanismo diplomático se evitará que los curas con denuncias por delitos sexuales cometidos en otros países lleguen al Estado Plurinacional y lo “conviertan en basurero de violadores”.
Muchos sacerdotes que están acusados por pederastia fueron enviados a Bolivia en un mecanismo que aplica la Iglesia Católica y que les permite “rotar” a esos denunciados.
“Y no vamos a permitir, como lo ha señalado nuestro Presidente, que envíen a sacerdotes violadores a educar a nuestras niñas y nuestros niños. Nuestro país se respeta, nuestra soberanía se respeta, nuestra dignidad se respeta. No somos ni seremos un basurero de violadores”, declaró a Detrás de la verdad.
Prada explicó que fue el Jefe de Estado quien instruyó trabajar en una normativa de prevención, como la que rige en el ámbito diplomático.
Según el protocolo diplomático, el nombramiento de un embajador corresponde al Gobierno de su nación.
Una vez que se ha seleccionado al embajador para la misión de destino, el siguiente paso es conseguir el beneplácito del país receptor. En caso de darse una negativa y rechazar el beneplácito, se lo debe comunicar formalmente al país acreditante.
“Y eso es lo que debería estar haciendo la Iglesia, y que, por supuesto, por años no lo ha hecho”, observó.
Prada indicó que Arce toma “decisiones históricas” respecto a la protección de la niñez y recordó que el Ejecutivo envió al Legislativo el proyecto de ley que busca declarar la imprescriptibilidad de los delitos de violación contra niñas, niños y adolescentes; además de la conformación de una Comisión de la Verdad integrada por varios estamentos de los órganos del Estado.
El ministro de Justicia, Iván Lima, señaló ayer que con la creación de esa Comisión de la Verdad se logrará que las víctimas encuentren justicia.
“La Comisión no va a dejar a nadie sin justicia ni reparación de daños (…) la decisión del presidente (Luis Arce) es que ninguna víctima quede sin justicia a partir de esta ley”, refirió la autoridad.
El vocero fustigó a la Conferencia Episcopal y cuestionó su disposición a colaborar con las investigaciones de agresiones sexuales cometidas por sacerdotes.
En las últimas horas salieron a la luz más casos de abuso por parte del jesuita fallecido Alejandro Mestre, quien fue arzobispo de La Paz de 1986 a 1987 y secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana.
El caso fue investigado por la Compañía de Jesús hace años, pero recién se denunció formalmente ante la Fiscalía el 9 de mayo.
“La pregunta es: ¿la Conferencia Episcopal no conocía todos estos hechos que se han ido sucediendo a lo largo de los años, no solo con el sacerdote ‘Pica’ (Alfonso Pedrajas) sino con otros?, ¿no conocía?”, cuestionó el vocero.
Recordó también al jesuita español Luis Tó, quien fue enviado por la Compañía de Jesús de España a Bolivia, a la ciudad de El Alto, tras haber cometido una violación a una niña de ocho años en el país europeo.
“¿Esto no lo conocía la Conferencia Episcopal?, ¿la Conferencia Episcopal ha decidido no colaborar con la justicia en este tiempo, con esta información, con estos expedientes, con estos antecedentes que hay en el país?, ¿han tomado la decisión de colaborar o no colaborar con la justicia?”, insistió el vocero presidencial.
Richter sostuvo que el Gobierno solicitará la colaboración de esa institución mediante la entrega de la información correspondiente y pertinente.
Remarcó que la posición del Ejecutivo ante estos delitos es impulsar y patrocinar las indagaciones hasta llegar a resultados.
“Independientemente de qué orden religiosa sea, de que correspondan a altas autoridades de la Conferencia Episcopal, de que sean sacerdotes extranjeros; independientemente de aquello, la posición del Gobierno es que esto se va a investigar y se lo va a hacer hasta encontrar resultados; y la justicia va a obrar en ese sentido, como un mecanismo de reparación; es [lo menos que podemos hacer] por todos aquellos entonces niños, niñas y adolescentes que se han visto afectados por el proceder de estos religiosos”, manifestó.
El vocero resaltó que más allá de expresar indignación, el Gobierno asumirá acciones preventivas y solicitará que los sacerdotes que trabajen con la infancia hagan conocer sus antecedentes.
Alejandro Mestre Descals es el sacerdote de más alto rango acusado de pederastia en Bolivia.
El misionero, fallecido en La Paz en 1988, es el sexto de la orden procedente de España señalado en el país como pederasta.
De acuerdo con el Anuario Pontificio de 1987, la Librería Editrice Vaticana, también de 1987, y el Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, Mestre Descals fue obispo auxiliar de Sucre entre 1976 y 1982; arzobispo coadjutor de La Paz de 1986 a 1987, y secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana.
El religioso, quien nació en Valencia, España, el 12 de diciembre de 1912, fue denunciado por abusar de menores durante su tiempo en el país.
Por el lapso de seis años fue colaborador del cardenal José Clemente Maurer, según el Anuario Pontificio de 1987.
Más protestas contra curas pederastas
Por segundo día consecutivo, padres de familia, activistas defensores de los derechos humanos y autoconvocados protestaron en puertas de la Compañía de Jesús, ubicada en la calle Genaro Sanjinés y en la calle Ingavi de La Paz, demandando justicia ante hechos de pederastia por parte de miembros de la Iglesia Católica.
“Exigiendo justicia por todos estos niños bolivianos, por estos curas que los violaron y ultrajaron, estamos exigiendo solamente justicia por estos niños”, dijo la activista Laura Ch.
Para la estudiante universitaria Alejandra Casas, quien asistió a una de las protestas, es hora de levantarse en contra del abuso sexual a la infancia; condenó enérgicamente el silencio de la Iglesia Católica.
“Me sorprende que seamos muy pocas personas protestando. Quisiera invitar a la población, si ha sido víctima de abusos por sacerdotes, lo denuncie y se una a esta protesta; es momento de levantarse y pedir a la Iglesia Católica que no encubra delitos”, señaló Casas.
También la Federación de Estudiantes de La Paz reprochó las violaciones de sacerdotes a estudiantes.
“Exigimos al Estado en todos los niveles tomar acciones en base a estas situaciones, porque no hablamos de solo una estudiante, hablamos de más de 50”, manifestó la dirigente Guadalupe Ticona.
Exjesuita Lima reconoce el ‘gallinero’
El exjesuita Pedro Lima volvió al colegio Juan XXIII en Villa Granado de Cochabamba y recordó el gallinero donde supuestamente los religiosos abusaban sexualmente de niñas.
“Es un triste recuerdo porque en el altillo de ese gallinero el padre ‘Vico’ violentaba a niñas y la Compañía (de Jesús) dice que no hay denunciantes”, contó Lima a medios locales.
El exjesuita dijo que llegará hasta las últimas consecuencias para proteger los derechos de las niñas, niños del país y que las víctimas de abuso sexual obtengan justicia.
Esta declaración la hizo ante los casos de pederastia, abusos sexuales y violaciones cometidas por algunos de los integrantes de la Compañía de Jesús y de la Iglesia Católica; hechos que se fueron destapando con mayor fuerza desde las revelaciones del diario del jesuita Alfonso Pedrajas por parte del medio español El País, el 30 de abril, en el que admite haber abusado de más de 85 niños en Bolivia.
“Vamos a ir hasta las últimas consecuencias; a mí me causa dolor porque son niños que han esperado educación de los jesuitas, esperaban que los formen, no que les destrocen la vida y la inocencia a tan corta edad; hay víctimas de seis, siete y ocho años”, dijo en entrevista con Bolivia TV.
Lima indicó que su llegada a Bolivia es para colaborar a la justicia y decir toda la verdad, ya que ahora tiene la confianza de que se hará justicia por las víctimas. Además, destacó que la instancia judicial ya no es influida por la Iglesia Católica como era en años anteriores.
Recordó que en 2001 él denunció estos hechos ante la Compañía de Jesús, pero que como respuesta lo expulsaron de la orden por contar la verdad.
Ante las consultas sobre por qué no denunció ante la justicia al cura Antonio Gausset, conocido como el padre ‘Tuco’, Lima señaló que este era el capellán de la Corte Suprema de Justicia.
“Justamente a él iba a llegar tarde o temprano mi denuncia, y como he visto cómo torcían la ley, tal vez yo iba a entrar como culpable. Yo tenía miedo y desconfianza de esa justicia, porque he visto cómo al inocente lo culpaban y cómo el culpable salía libre de acusaciones; por eso yo no confiaba en esa justicia”, reiteró.