Cambiar las luces de mercurio por luces LED, ese es el planteamiento del alcalde de La Paz, Iván Arias, quien incluso protagonizó un plantón en la plaza Murillo en un intento porque el Gobierno canalice la compra de las luminarias de este tipo con un crédito internacional. El monto es de 34 millones de dólares, que tiene una fórmula simple de pago: avala el Gobierno nacional y paga el ciudadano. La alcaldía: bien gracias.
El alcalde justificó esa compra afirmando que ahora ya no se fabrican las luces de mercurio y las pocas empresas que aún las elaboran las venden a un precio sideral, lo mismo que los repuestos, por tanto el mantenimiento de este tipo de luminarias es excesivamente costoso para la ciudad y la alcaldía.
Pero es necesario recordar que la intención de comprar luces LED no es de ahora, sino que ya viene desde hace ocho años en el municipio. El anterior inquilino del Palacio Consistorial, el prófugo Luis Revilla, planteó desde 2015 el cambio de luces LED y llevó su iniciativa a una feria internacional; pero el Gobierno no aprobó ese plan ni su crédito porque no existía suficiente claridad sobre el proyecto.
Arias indica que, al margen de las luces, también se tiene prevista la instalación de cámaras de vigilancia en lugares estratégicos. La Paz ya tiene un programa de vigilancia a través de cámaras que fueron adquiridas precisamente por Revilla.
Además la autoridad edil afirma que los que pagarán el crédito de los 34 millones de dólares serán el usuario final y los habitantes de la sede de gobierno. Actualmente, el municipio incrementa hasta el 9% el monto del consumo de energía en los hogares, es decir que por cada 100 bolivianos que consume el usuario debe aumentar otros nueve a su factura, además de la otra tasa por el recojo de basura.
Entonces, el alcalde no le está diciendo al ciudadano cuánto le incrementará la factura de luz por la compra de luces LED que pretende hacer para supuestamente mejorar la ciudad. Además el usuario de energía eléctrica no solo pagaría por el alumbrado público, sino por las cámaras que el alcalde anunció alegremente, y pide los 34 millones de dólares de crédito para hacerlo.
Actualmente, el alumbrado público se paga en las mismas facturas de luz, aunque por un pésimo servicio, porque las luminarias están apagadas y las calles oscuras, principalmente en los suburbios paceños; en cambio a una zona residencial como Mallasa Arias ya le instaló las luces LED y ahora quiere extender su iniciativa a otros barrios.
Lo cierto es que se requieren más luces en el plan del alcalde, saber si ese crédito será endosado íntegramente al usuario o la alcaldía pondrá alguna contraparte. No existen iniciativas ediles para la generación de recursos y el municipio vive, principalmente, de los impuestos que cobra cada año por las casas y vehículos de los paceños.