Según los datos, la inversión extranjera moverá la economía en los departamentos de Potosí, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca y Tarija.
La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), que hizo un análisis de los contratos del litio, recomienda al Legislativo priorizar los contratos con empresas extranjeras, pendientes de tratamiento, por los beneficios que traerán al país, y también la ley acerca de este recurso.
El director nacional de la SIB, Alberto Gutiérrez, destacó, en declaraciones a Ahora El Pueblo, la importancia de los contratos firmados entre las empresas Hong Kong CBC y la Uranium One Group con la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).
“Nosotros, como Sociedad de Ingenieros de Bolivia, vemos con mucha esperanza los contratos que se han firmado con la empresa china y la empresa rusa con el Estado boliviano,
dado que son inversiones importantes; en el caso de los chinos son 1.030 millones de dólares, y en el otro contrato casi llega a 975 millones de dólares de inversión que pueden mover la economía alrededor del salar de Uyuni y, por ende, de los departamentos de Potosí, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca, Tarija”, destacó Gutiérrez.
Por ello recomendó a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) tratar y aprobar los contratos firmados y también una ley del litio y recursos evaporíticos, en la que se definan las regalías en un porcentaje de 11%.
Regalías
“Lo que no podría pasar es que se cierre el contrato o que se establezca una regalía parecida a la Ley Minera, que es muy baja, por el tres por ciento. Más al contrario, debería aproximarse a las regalías de la Ley de Hidrocarburos, que es del 11 por ciento, y hacer las fórmulas financieras para ver la rentabilidad del proyecto. Estoy seguro de que hay todavía utilidad y todavía es atractivo el proyecto, a pesar de que a la fecha tenemos solamente 9.000 dólares por tonelada de carbonato de litio, un costo histórico bajo”, explicó.
Según la perspectiva de la SIB, se prevé un incremento de la demanda, en el mercado mundial, de las baterías de litio de celulares, computadoras portátiles y electromovilidad, entre otros, con lo que también se elevará el costo del carbonato de litio, y esto generará rentabilidad y utilidad del proyecto.
“Vemos también que el proyecto tiene una perspectiva de crecimiento a futuro, dado que estos contratos solamente abarcan menos del 2 por ciento de la superficie total del salar. Y por otro lado estamos viviendo una crisis profunda donde el país necesita una reactivación económica. Y bueno, uno de los pocos caminos que tenemos es con inversión extranjera” expresó.
AEP