El mandatario convocó al pueblo boliviano a reflexionar sobre el progreso alcanzado desde noviembre de 2020 y a formar sus propias conclusiones.
La Paz, 13 de noviembre de 2023 (AEP). – A pesar de los desafíos internos y externos que ha enfrentado su gobierno, el presidente Luis Arce está convencido de que el país va por el camino correcto. Señaló que, si bien podrían mejorar, los logros obtenidos en tres años de gestión son significativos y merecen ser celebrados.
El mandatario convocó al pueblo boliviano a reflexionar sobre el progreso alcanzado desde noviembre de 2020 y a formar sus propias conclusiones.
Reconoció la persistente polarización política y los constantes ataques dirigidos hacia su gobierno, lamentó los esfuerzos de ciertos grupos e individuos por socavar la prosperidad del país en lugar de trabajar en beneficio de toda la nación.
“Es cierto que la polarización política persiste y que día a día con o sin argumentos se ataca al gobierno que presido. Pero no temo insistir en que debemos sentirnos orgullosos de lo que hemos hecho. No debemos avergonzarnos ni un segundo de nuestros logros, al contrario, pocas veces vimos a un pueblo y sus organizaciones sociales sobreponerse tan rápidamente a un golpe a la democracia para darse a la noble labor de cimentar el futuro”, señaló durante el informe de gestión que brindó a la Asamblea Legislativa.
Destacó la importancia del Proceso de Cambio como un patrimonio del pueblo boliviano, subrayando que su principal impulsor es la democracia intercultural.
Hizo hincapié en que aprendió mucho al recorrer el país durante sus tres años de mandato constitucional y escuchar las sugerencias, críticas constructivas y felicitaciones de la población.
El Jefe de Estado reafirmó su compromiso de no ceder en su lucha y de continuar defendiendo a las organizaciones sociales, a las que considera las verdaderas protagonistas de la Revolución Democrática y Cultural.
Destacó además la importancia de la unidad y la determinación como armas fundamentales para enfrentar los desafíos futuros.
En su discurso, el Presidente parafraseó al pensador y político boliviano Marcelo Quiroga Santa Cruz, haciendo hincapié en su determinación y compromiso con el país: “Sabemos que más pronto que tarde se cobrarán esto que estamos haciendo; estamos dispuestos a pagar ese precio, siempre estuvimos dispuestos, jamás vamos a rehuir al peligro, porque mucho más temible que ese enemigo que está buscando la manera de anularnos, aun físicamente, es una conciencia culpable y no podríamos soportarnos a nosotros mismos si no cumpliéramos nuestro deber”.
El Jefe de Estado reafirmó su determinación de no ser “ni cobarde ni traidor” y llamó a mantener viva la llama de la unidad, el trabajo y la esperanza en el camino hacia el Bicentenario, en 2025.
“A medida que nos aproximamos al Bicentenario debemos recordar que las metas que nos hemos trazado en este momento histórico son ambiciosas, pero que somos capaces de conquistarlas”.
En su informe alertó de que en los próximos años su administración enfrentará nuevos desafíos, a los que, dijo, enfrentará “con la misma valentía que nos ha caracterizado”.
“No escatimaremos esfuerzos en continuar fortaleciendo nuestra economía, la democracia, no claudicaremos en brindarles el bienestar que se merecen las bolivianas y los bolivianos”, remarcó.
El Presidente expresó su confianza en que, a pesar de los posibles sabotajes en su contra, el Gobierno seguirá trabajando incansablemente por el bienestar de los bolivianos.
Evaluación
Durante su discurso ante la Asamblea Legislativa, el Primer Mandatario destacó también la evaluación de su gestión por parte del pueblo, enfatizando en el compromiso de Bolivia con la política de industrialización y sustitución de importaciones.
En su gobierno, resaltó la construcción de más de 150 plantas industriales y un laboratorio para servicios industriales y control de calidad.
Subrayó los esfuerzos para diversificar la producción y transformar las materias primas en productos de valor agregado en lugar de exportarlas sin procesar. En particular, mencionó los avances en el sector de recursos evaporíticos, destacando los proyectos de industrialización del litio.
En este contexto, resaltó la próxima inauguración de la Planta Industrial de Carbonato de Litio en Potosí, así como la firma de acuerdos con empresas chinas y rusas para establecer complejos industriales en varios salares del país. Enfatizó en que la inversión para la construcción de estas plantas supera los $us 2.800 millones y que el Estado boliviano tendrá un papel crucial en la cadena productiva del litio.
Bolivia avanza a pesar de la crisis global
El presidente Luis Arce destacó los logros económicos y sociales del país a pesar de los desafíos internos y externos a los que se enfrenta.
Remarcando la persistente crisis global, Arce subrayó la resiliencia de la economía boliviana y la fortaleza de su Modelo Económico Social Comunitario Productivo, diseñado para asegurar un crecimiento inclusivo y sostenible.
Durante los últimos 36 meses, la economía de Bolivia ha logrado mantenerse en el ranking de las tres principales economías de la región, a pesar de la volatilidad de los precios de las materias primas y el impacto de la pandemia.
El índice de Gini alcanzó su nivel más bajo en la historia del país en 2021, demostrando un progreso significativo en la reducción de la desigualdad. Además, la tasa de pobreza extrema ha disminuido al 11,1%, evidenciando los esfuerzos continuos para fomentar un crecimiento equitativo.
Arce también enfatizó en el crecimiento promedio del país, que se mantuvo en un 4,8% durante los dos primeros años de su mandato, a pesar de los desafíos económicos y la caída en los ingresos por exportaciones de gas. Se logró un aumento progresivo del salario mínimo nacional en los últimos dos años, manteniendo la inflación bajo control y alcanzando una tasa de desocupación del 4%, la más baja en América del Sur.
El Presidente recordó los impactos negativos de la administración anterior, que resultaron en una contracción económica histórica del 9% en 2020, pero enfatizó en cómo las medidas de política económica implementadas desde noviembre de 2020 permitieron una pronta recuperación. Arce señaló la coherencia estratégica y la flexibilidad táctica de su modelo económico, subrayando su utilidad tanto en tiempos de bonanza como durante crisis económicas.
Con el país encaminado hacia la industrialización y la soberanía política, el presidente Arce destacó la determinación de Bolivia para enfrentar los desafíos futuros y consolidar su independencia económica.
El informe económico del jefe de estado está respaldado por organismos internacionales
Todas las cifras presentadas por el presidente Luis Arce en su discurso en la Asamblea Legislativa, durante su informe al concluir el tercer año de mandato, tienen fuentes fidedignas respaldadas por diversas organizaciones y entidades, aseguró el ministro de Economía, Marcelo Montenegro.
Entre los puntos destacados, explicó la autoridad, se encuentra la estimación respaldada por el Banco Mundial, que sitúa al país entre las tres economías de mayor crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en términos reales.
Mencionó además el respaldo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) con respecto a la mejora en la proyección del crecimiento.
El análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) también respalda el informe del Presidente sobre el crecimiento económico.
Además, las mediciones del Instituto Nacional de Estadística en relación a la tasa de desempleo y la participación en el mercado laboral, junto con la tasa de inflación cercana al 1,5% hasta octubre, refuerzan la estabilidad y el progreso económico y laboral en Bolivia.
Montenegro explicó que el Presidente no ha inventado ningún dato durante su discurso, ya que todas las cifras presentadas están respaldadas por fuentes de datos confiables y verificables.