La autoridad de Estado también denunció una actitud obstruccionista de parte de ciertos sectores políticos que no mostraron voluntad de diálogo.
El viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, alertó que la negativa de los parlamentarios a aprobar los créditos internacionales afectará directamente al nuevo gobierno que asumirá en noviembre. Aseguró que los recursos solicitados estaban destinados a garantizar estabilidad hasta febrero de 2026, con miras a cubrir gastos vitales como salarios, aguinaldos, abastecimiento de combustibles y apoyo a la producción agrícola.
“Nosotros queríamos dejarles un gobierno con base económica firme”, declaró Torrico, quien lamentó que las bancadas opositoras no comprendieran la urgencia del asunto.
Señaló que los créditos rechazados no eran para uso del actual Gobierno, sino para asegurar un inicio de gestión ordenado a la nueva administración. “Si se aprobaba hace dos o tres meses, el dinero llegaba justo para que ellos lo manejen. No lo entendieron. Y ahora les tocará enfrentar las consecuencias", agregó.
Torrico también denunció una actitud obstruccionista de parte de ciertos sectores políticos que, según la autoridad, no mostraron voluntad de diálogo. En especial, mencionó la ausencia del expresidente Jorge Quiroga en las reuniones convocadas por el Ejecutivo, a quien acusó de buscar protagonismo en vez de soluciones.
En contraste, reconoció que Rodrigo Paz mostró preocupación por la situación y cierta disposición a colaborar, aunque sin resultados concretos.
El viceministro alertó que, ante la falta de aprobación de créditos, la única alternativa que queda es acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI), una opción que calificó como riesgosa. “Ponerse en manos del FMI sería volver a recetas del pasado, y eso puede significar una pérdida de soberanía económica”, dijo.
Asimismo, Torrico criticó duramente las propuestas económicas de los actuales candidatos presidenciales y aseguró que muchos plantean un “21060 disimulado”, en referencia al decreto neoliberal de 1985 que liberalizó la economía boliviana bajo el gobierno de Víctor Paz Estenssoro. "Recuperamos el país con el MAS y ahora quieren volver a lo mismo. Cuando nos vayamos, nos van a extrañar", expresó.
Finalmente, lanzó duras críticas hacia el empresario Samuel Doria Medina, a quien acusó de insinuar la caída anticipada de un eventual gobierno opositor. Torrico sugirió a Rodrigo Paz tener cuidado con sus alianzas políticas. "Se asoma k’encha, acaba k’encha", señaló, en aparente alusión a la falta de lealtad y estabilidad de ciertos actores.
AEP