El proceso de inclusión educativa para las personas con discapacidad continúa con la actualización de textos y el fortalecimiento de las unidades de educación especial e inclusivas.
La Paz, 09 de mayo de 2023 (AEP).- La viceministra de Educación Alternativa y Especial, Sandra Cruz, explicó que el proceso de inclusión educativa para las personas con discapacidad continúa con la actualización de textos y el fortalecimiento de las unidades de educación especial e inclusivas.
“Desde 2021 hemos tenido una prueba grande, pues si bien los estudiantes de educación regular accedieron a la formación virtual, para nuestros alumnos con diferentes tipos de discapacidades y dificultades se tuvo que generar un nuevo estilo de educación. Con este aprendizaje elaboramos 11 documentos curriculares que buscan guiar la formación e inclusión de esta población vulnerable”, detalló la autoridad.
Según Cruz, la instancia especializada en promover la inclusión y velar por estos estudiantes es la Dirección General de Educación Especial. Desde esta instancia, una de las principales tareas fue visibilizar los retos que atraviesan los estudiantes no videntes, con dificultad auditiva, con discapacidad mental, físico motora, discapacidades múltiples, y personas con talento extraordinario, así como sus potencialidades.
El material teórico y didáctico elaborado recoge también las experiencias y conocimientos alcanzados por los maestros de educación especial. A partir de ellos, se generaron talleres y socializaciones en los diferentes centros de formación especializados.
Como política de Estado, se estableció un proceso de inclusión en el que se busca que los niños con discapacidad logren cierto nivel de autonomía y progreso, de forma que se les permita ingresar a lo que se denomina como “centros inclusivos”, en los que podrán interactuar con alumnos de educación regular.
“En los centros de educación especial preparamos a los niños para que tengan ciertas condiciones de independencia personal y procesos educativos —tanto intelectuales como en la parte de psicomotricidad, así como se fortalece procesos de atención y memoria— para que se considere su inclusión. Entonces se hace la recomendación al padre de familia para que puedan acceder a estas unidades educativas inclusivas”, explicó Cruz.
Una de las principales autocríticas que hizo la viceministra es que este proceso aún requiere de mucho más apoyo. Por un lado, se debe generar una mayor familiarización de los maestros del área regular con los mecanismos didácticos y teóricos de la educación especial. Por otro, se debe fomentar el contacto académico entre los docentes de ambas áreas, para que el conocimiento no sea solo teórico, sino que venga de fuentes que trabajaron de forma práctica.
“Tenemos avances importantes, pero no es suficiente, tenemos que seguir trabajando. Hemos identificado la necesidad de interactuar con la educación regular y brindar estrategias y orientación tanto a los maestros como a las familias, y profundizar la sensibilización de los estudiantes que coexistirán con otros alumnos con dificultades. La meta es que en algún momento todas las unidades educativas puedan ser inclusivas, pero aún tenemos pocos centros que están preparados para albergar a estos niños y jóvenes”, aseguró.
El Ministerio de Educación registra qué colegios tienen experiencia con niños con discapacidad para fomentar estos procesos y colaborar en su fortalecimiento; por ejemplo, enlistó a dos escuelas en El Alto donde se brinda educación a niños con sordera. Para fortalecer esta iniciativa se destinaron intérpretes que faciliten esta transición.
Niños que estudian en colegios del sistema regular interactúan con otros con discapacidades.
Violencia
Hace pocas semanas, se hizo público el caso de dos niños con autismo que recibieron una golpiza muy fuerte de sus compañeros, todos del colegio Holanda. A raíz de este caso se inició un debate importante sobre la inclusión y el estado de los niños con dificultades y discapacidades en los colegios.
En cuanto al caso, Cruz explicó que la violencia es una amenaza constante en la vida de las poblaciones vulnerables —como fue el caso de estos niños— y que un primer paso para lograr prevenir estos hechos es la creación de material de reflexión para los maestros.
“Tenemos que pensar que la escuela puede ser un lugar violento, como también los hogares y las calles, y es nuestro deber generar estrategias para que puedan desarrollarse lo más eficientemente posible. De la misma forma, generar consciencia social al respecto”, afirmó.
El presidente de la Red de Padres de Personas con Autismo, André Agramont, señaló que aún hay poca información sobre este tipo de condición y menos aún infraestructura que permita que niños y jóvenes con autismo puedan desarrollarse de manera óptima.
“En el municipio paceño, que ha reducido el presupuesto destinado a esta educación, ni siquiera nos hemos podido reunir con el alcalde Arias. Cuando fuimos al despacho de discapacidad, que depende del municipio, nos dimos cuenta de que les habían reducido el espacio y el personal. Allí, les pregunté qué actividades tenían planificadas para el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se conmemora el 2 de abril, y su respuesta fue que nosotros debíamos haberles avisado con dos semanas de anticipación, para que generaran material”, narró en una entrevista en Bolivia TV.
Esta actitud le mostró a Agramont que ni las autoridades ediles ni los funcionarios tienen conocimiento de lo que implican las discapacidades, menos aún el autismo. Indicó que si ya de por sí la urbe —sus ruidos, su estructura y su estridencia— no es amigable para una persona que sufre de hipersensibilidad —incluso a los colores—, la actitud del alcalde y de algunos maestros solo muestra ignorancia y poca disposición a colaborar.
Exestudiantes del colegio Holanda son denunciados
El 3 de mayo se informó que los dos exestudiantes del colegio Holanda que golpearon brutalmente a sus compañeros con discapacidad fueron denunciados ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) por los delitos de lesiones graves y leves, informó la abogada de una de las víctimas, Alejandra Gutiérrez.
“Estamos en la FELCC para coordinar los requerimientos y hacer las diligencias correspondientes (…) la denuncia que presentamos es por lesiones graves y leves, de acuerdo con el artículo 271 de Código Penal”, explicó la jurista.
Según Gutiérrez, los padres de los estudiantes —ahora expulsados— no se acercaron a la familia de las víctimas, ni al centro educativo para tratar de solucionar este hecho, por lo que descartó que pueda haber algún tipo de conciliación y negó las versiones de supuesta extorsión.
Advirtió que la denuncia en contra de los menores de edad también podría ampliarse a sus padres o tutores.
Este caso se develó tras la difusión de tres videos en las redes sociales en los que se observa cómo dos estudiantes son golpeados por sus compañeros, mayores que ellos, en un callejón cercano al establecimiento, ubicado en la zona del Cementerio en la ciudad de La Paz.