Al llegar al país afirmó que hará más denuncias y presentará pruebas. Aseveró que también tendrá encuentros con otras víctimas para documentar aún más sus denuncias y los hechos investigados.
La Paz, 17 de mayo de 2023 (AEP).- Pedro Lima, exjesuita, arribó a Santa Cruz desde Paraguay para colaborar en las investigaciones por el delito de pederastia cometido por el fallecido jesuita español Alfonso Pedrajas. Aseguró que denunciará a más sacerdotes y se reunirá con las víctimas.
Luego de que el diario español El País publicara un reportaje en el que se narra cómo Pedrajas — quien murió el 5 de septiembre de 2009 — vejara a por lo menos 85 menores de edad mientras se desenvolvía como educador en Bolivia, Lima aseguró ser testigos de varios hechos similares dentro de la Compañía de Jesús, tanto en referencia a Pedrajas como al sacerdote Luis Tó, quien había llegado en los años 90 al país protegido por la Iglesia de España luego de su condena por pederastia.
Al llegar al país afirmó que hará más denuncias y presentará pruebas. Aseveró que también tendrá encuentros con otras víctimas para documentar aún más sus denuncias y los hechos investigados.
El jesuita español Alfonso Pedrajas llegó a Sudamérica en 1961, y en Bolivia llegó a ser director de una unidad educativa.
“Son varios (los que cometieron estos delitos), voy a ir denunciando en su momento con pruebas testificales, documentales y de otro tipo”, anunció en Bolivia TV luego de arribar al país.
Según afirmó en una entrevista con El País, Lima fue testigo de abusos por parte de Pedrajas y Tó, y tuvo conocimiento de otros hechos de violencia sexual cometidos por Antonio Gausste Capdevila, alias ‘Tuco’, así como los delitos de Luis María Roma Padrosa, quien, además de abusar sexualmente a niños, producía pornografía infantil.
Solo en el caso de Pedrajas serían más de 100 víctimas, afirmó Lima.
“Estoy llegando de Paraguay y voy a estar aquí presente aun a riesgo de mi vida, ojalá no me pase nada, pero voy a decir la verdad”, indicó.
El teólogo argentino Alejandro Dauza explicó que el secretismo fue la herramienta predilecta de la Iglesia Católica, por siglos, para lidiar con este tipo de atrocidades.
“Solo a finales de la década de los noventa, cuando las víctimas comienzan a organizarse en Estados Unidos y a demandar a las diócesis por sumas millonarias, es que comienzan a cambiar las cosas”, detalló.
El experto explicó que solo con el ascenso a papa de Jorge Bergoglio, quien eligió el nombre de Francisco, medidas aún más claras comenzaron a exigirse.
“Los escándalos sexuales, sobre todo de pederastia, le explotaron en las manos al papa Francisco. La resistencia a sus cambios en las leyes de derecho canónico para reforzar los castigos contra quienes cometieran delitos sexuales fueron muy resistidas”, desarrolló.
El papa Francisco también exigió que se organizaran oficinas donde las víctimas pudieran hacer denuncias, así como abrió mayores posibilidades para que los infractores fueran señalados y juzgados por la justicia de cada país.
El diario de Alfonso Pedrajas, sacerdote jesuita, destapó más de 80 abusos sexuales a niños mientras trabajaba en Bolivia.
Sin embargo, muchas órdenes tienen una presencia importante en muchos países en el ámbito mundial, lo que les permite aún mantener en secreto estas tragedias y a las víctimas a quienes dejan permanentemente marcadas.
“Si bien las diócesis y las órdenes deben trabajar en conjunto y todos deben respetar la autoridad de los obispos, es aquí donde los intereses y el poder influyen para que quienes perpetran estos hechos puedan permanecer en el anonimato”, dijo.
Periodista de El País
El diario de Alfonso Pedrajas, sacerdote jesuita, destapó más de 80 abusos sexuales a niños mientras trabajaba en Bolivia.
Julio Núñez —periodista de El País, quien es parte del equipo de investigación que destapó los crímenes de Pedrajas— llegó a La Paz para hacer seguimiento al reportaje y anunció que colaborará con la justicia boliviana.
“En cuanto a la justicia, hay que esperar, lo que sí es cierto es que las instituciones aquí se han movido y están intentando conseguirlo y también las víctimas, entonces yo creo que en eso hay que ser prudentes, apoyar a las víctimas y esperar”, señaló.
Dejó en claro que no habrá una segunda parte y que su arribo al país no busca ningún tipo de protagonismo.
“Ha habido alguna comunicación con la justicia. De hecho, el caso ya se puso en conocimiento en España a través de un familiar y como usted sabe (al dirigirse al entrevistador) nos debemos a nuestras fuentes, hay ciertos anonimatos que no vamos a revelar, pero sí hay una colaboración en el sentido de cuando llegue el diario (a Bolivia)”, indicó Núñez a Bolivia TV.
El papa Francisco es impulsor de cambios en las leyes canónicas que endurecen las penas contra sacerdotes acusados de abuso sexual. Aquí, junto al vicepresidente David Choquehuanca.
El diario al que se refiere Núñez fue el testimonio que Pedrajas dejó tras su muerte, donde había claros datos sobre cada vejamen. El documento llegó a manos de El País después de que un familiar lo descubriera y buscara dar a conocer los casos.
Luego de meses de trabajo, búsqueda de víctimas e investigación, el diario publicó la historia el 30 de abril.
Después de que la noticia llegara a Bolivia, la Procuraduría General del Estado presentó una denuncia para establecer responsabilidades contra autores y cómplices de estos hechos. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, presentó un anteproyecto de ley al Legislativo para que declare “imprescriptibles tanto en la acción como en la pena los delitos previstos en el título 9 (delitos contra la libertad sexual del Código Penal, elevado a rango de ley por la Ley 1768), cuyas víctimas sean infantes, niñas, niños o adolescentes”.
Por su parte, la Compañía de Jesús suspendió a los jesuitas vinculados con los abusos y que aún continúan con vida.
El jesuita español Alfonso Pedrajas murió en septiembre de 2009.