La tarde del 26 de junio, Arce permaneció en la Casa Grande del Pueblo, hasta donde Zúñiga planeaba llegar, posesionar a su gabinete y dar su discurso.
La tarde del 26 de junio, Zúñiga tomó, con tanquetas y militares fuertemente armados, la plaza Murillo donde funcionan los órganos Ejecutivo y Legislativo.