El hecho de que más del 95% de la población boliviana cuente ahora con acceso a electricidad marca el desarrollo social y económico de nuestro país.
Este logro, que se traduce en un 99,3% de cobertura en áreas urbanas y un notable 86% en zonas rurales, representa mucho más que simples números: es la materialización de un compromiso del gobierno de Luis Arce con la equidad y el progreso.